—¿A-Argena? ¿Q-qué es esta voz...?
Sorprendido por la repentina voz de mujer, pareció que no solo yo, sino todos los que estábamos aquí podíamos oírla, y miramos a nuestro alrededor para buscar a su dueña.
Los ojos de Merl-san se abrieron aún más que antes.
(¡L-la voz del planeta...! ¡No puede ser...! ¿Entonces este planeta ha existido desde la era espacial primordial?).
—¿Merl-san...?
Merl-san se hundió en un mar de pensamientos, murmurando algo para sí misma. Al parecer, Merl-san percibe esta situación como algo aún más extraordinario que el resto de nosotros.
Incluso Yuti estaba sin palabras y atónita por esta situación.
Más importante aún, ¿de dónde demonios salió esa voz?
Ouma-san nos sonrió divertido.
—Kukuku... no la van a encontrar aunque la busquen. El planeta sobre el que están parados ahora mismo es... Argena.
—¡¿!?
Todos quedamos atónitos ante las palabras de Ouma-san. En otras palabras, la dueña de esta voz era el planeta mismo.
Entonces, la voz de mujer —la estupefacta voz de Argena-san— sonó.
—Tu forma de burlarte así de la gente tampoco ha cambiado. Por eso Zenovis te venció.
—¿Eh? E-ese tipo es especial, ¿sabés? ¡Es el único que puede vencerme!
—E-eh...
Mientras estábamos en un estado de confusión, completamente perdidos, Argena-san de repente me llamó.
—El joven de allí es Yuuya, ¿verdad?
—¿Eh? ¡Ah, s-sí! ¿Eh, pero? ¿Cómo supiste mi nombre?
Si nos hubiera observado en la batalla, probablemente lo sabría, pero no recuerdo haber dicho mi nombre.
Cuando me sorprendí de que Argena-san supiera mi nombre, se rio de mí divertida.
—...Fufu. Es otra presencia nostálgica.
—¿N-nostálgica... decís?
—Sí. ¿Cómo está Yuunosuke? ¿Está bien?
—¿Eh?
Quedé asombrado por el nombre que mencionó Argena-san.
¡Porque ese nombre es...!
—¿C-conocés a mi abuelo?
Así es, el Yuunosuke que Argena-san mencionó no era otro que mi abuelo, Yuunosuke Tenjou.
Me sorprendí, pero Argena-san me dijo con dulzura.
—Lo conozco bien. Conozco muy bien a tu abuelo, Yuunosuke...
—No puede ser...
Cuando escuché las palabras de Argena-san, no podía creerlas.
Porque tengo el título de Primer Visitante a Otro Mundo. En otras palabras, si mi abuelo hubiera venido a este mundo, sería falso.
Entonces, Argena-san respondió a mi pregunta.
—Oh, te preocupa el título que tienes, ¿no es así? Ese título no es incorrecto. Al fin y al cabo, no conocí a Yuunosuke directamente.
—¿Directamente? ¿Y cómo sabés sobre mi título...?
—Fufufu... sé todo lo que ocurre en este planeta. Por lo tanto, también sé cómo Yuuya llegó a este mundo...
—Y-ya veo...?
No sé, pero si Ouma-san tiene razón, entonces Argena-san es este planeta en sí, y debe saber todo lo que pasa en él. Quizás el título de Santo también lo concede Argena-san.
—Por supuesto. Soy yo quien elige al Santo.
—¡¿Eh?!
¡Me leyó la mente!
Cuando me sorprendí aún más por el inesperado fenómeno, Argena-san se rio divertida.
—Ya te lo he dicho, ¿no es así? Sé todo sobre este planeta. En otras palabras, puedo comprender todos sus pensamientos en este planeta.
—A-asombroso...
—Hmph... ¿qué tiene de bueno eso? Es solo de mal gusto, ¿no?
—En eso estamos en el mismo barco, Dragón del Génesis. No... ahora eres Ouma.
—...Llamame como quieras.
Ouma-san lo dijo sin mucho entusiasmo y se tumbó allí mismo. Y-ya veo. Ouma-san ha estado vivo desde el nacimiento de este planeta. Siendo el Dragón del Génesis, él y Argena-san eran, por así decirlo, amigos de la infancia. Las palabras planeta y amigo de la infancia juntas eran algo asombroso.
—Um... Argena-san. Antes mencionaste que nunca conociste a mi abuelo en persona... ¿Qué significa eso?
—Así es... Yuunosuke no vino a este mundo con su propio cuerpo como Yuuya, sino solo con su cuerpo espiritual, en forma de sueño, a través de la magia de Zenovis.
—¿Cuerpo espiritual? Y Zenovis-san es...
—Zenovis es alguien a quien conoces bien, aquel a quien los humanos llaman el Sabio.
—¡L-lo que pensaba...!
Era la primera vez que oía el nombre del Sabio-san, ¡aunque de alguna manera lo había adivinado por el hilo de la conversación anterior! O más bien, ¿el abuelo y el Sabio-san se conocían?
—Así es. Zenovis falló una vez en un experimento mágico y cruzó accidentalmente a un mundo diferente. Ese es el mundo en el que estaba Yuunosuke... En otras palabras, el planeta en el que vive Yuuya.
—El S-Sabio-san vino a la Tierra...
—¿Él en la Tierra...? ...No, si se trata de ese tipo, es capaz de hacerlo.
No solo yo me sorprendí por el impactante hecho que reveló Argena-san, sino también Ouma-san. S-si es el Sabio-san, podría ser capaz de hacerlo...
No pude evitar fruncir el ceño ante las palabras de Ouma-san, pero entonces me di cuenta de algo.
—P-pero, el Sabio-san es una persona de hace mucho tiempo, ¿no? Por más que lo pienso, las épocas en las que vivieron no coinciden...
Mi abuelo estaba vivo hasta hace poco, pero el Sabio-san era alguien de hace cientos de años, ¿no? No creo que la línea de tiempo encaje por más que uno lo piense...
—Es simple. El flujo del tiempo es inherentemente diferente entre este mundo y el mundo en el que vives. En tal situación, Zenovis no solo cruzó los mundos, sino que incluso trascendió el tiempo para conocer a Yuunosuke.
Sabio-san, ¡podés hacer lo que se te da la gana, eh!
Como era de esperar de alguien que ha sido invitado al reino de los dioses, hay mucho que decir sobre ser reclutado por los dioses...
—Cientos de años después de la muerte de Zenovis, dos mundos que nunca debieron encontrarse se conectaron a través de una puerta que apareció en la casa en la que ahora vives... la antigua casa de Zenovis, para ser exactos. Esto significa que el flujo del tiempo en este mundo ahora está conectado también con el flujo del tiempo de tu mundo.
—Y-ya veo.
La conversación era un poco difícil y no la pude entender del todo. Aun así, creo que la entendí más o menos... de alguna manera.
—Desafortunadamente, aunque puedo comprender todo lo que sucede en este planeta, no puedo entender nada de lo que ocurre en otros planetas. Así que no hay forma de saber lo que Zenovis experimentó en tu planeta, excepto por lo que me contó después de regresar.
Lo dijo con tanta naturalidad, pero aunque no pueda entender lo que pasó en la Tierra, ¿no es una locura pensar que sabe todo lo que ha pasado en este planeta?
—Regresó a este mundo y creó la magia definitiva para atravesar los dos mundos con Yuunosuke. Pero la magia era tan peligrosa que podría haber destruido ambos mundos si no hubiera funcionado. Por lo tanto, Zenovis decidió simplemente invitar al espíritu de Yuunosuke del otro mundo a visitar este planeta sin anunciar ni utilizar la magia que había creado. ...El mundo donde vive Yuuya es menos peligroso que este, ¿no es así?
—A-así es.
—Esta es también una de las razones por las que Zenovis solo invitó al cuerpo espiritual de Yuunosuke. Si es solo el cuerpo espiritual, no sufrirá ni un rasguño aunque sea atacado por los monstruos de este mundo. Pero si está con Zenovis, es difícil decir si hay alguna posibilidad de que resulte herido...
¿Cuán asombroso es que incluso el propio planeta, Argena-san, tenga una opinión tan alta del Sabio-san?
—En cualquier caso, sé muy bien sobre Yuunosuke, que era un amigo cercano de Zenovis. Por cierto, ¿cómo está Yuunosuke?
—Oh... bueno, mi abuelo está...
Cuando estaba a punto de hablar, Argena-san, que debió de leerme la mente, dijo en voz baja.
—...Ya veo. Qué rápido pasa el tiempo, ¿verdad, Ouma?
—Hmph... no conozco al abuelo de Yuuya, así que no puedo hablar por él. Pero uno nunca se acostumbra a perder a un amigo.
—...Tienes razón.
Un aire un tanto sombrío pasó entre Ouma-san y Argena-san.
Estos dos han estado juntos desde su nacimiento y probablemente han visto juntos el final de muchas vidas. Oí que el Sabio-san fue elegido por Dios, así que tenía la posibilidad de volverse inmortal...
—Es cierto. Su talento estaba demasiado fuera de lo común como para ser llamado humano.
—Um... ¿De verdad existe algo como un Dios?
—Por supuesto que existe. Pero están en una dimensión superior a esta, así que no podemos reconocerlos. Ellos tampoco podrán reconocernos, ni se preocuparán por nosotros.
—¿Qué significa eso...?
—A ellos no les importa lo que les pase a ustedes los humanos ni a ningún otro ser. En primer lugar, no fuimos creados por ellos; nacimos de la nada. Para empezar, no hay conexión. Pero... Zenovis también cruzó esa barrera dimensional, así que ellos lo contactaron desde su lado.
No, en serio, Sabio-san, ¡sos increíble! Me gustaría ver qué clase de vida tuviste. Definitivamente sería interesante una historia donde el Sabio-san fuera el protagonista.
—Sí... Era una persona muy interesante, incluidas sus amistades.
—Tenés razón. Podía hacer cualquier cosa, pero no era bueno relacionándose con la gente. Esa era una de las cosas que lo hacían humano...
—Sí... Ahh, a este paso podría hablar contigo para siempre. Esto también es porque Ouma nunca me visita, ¿sabes? Nadie puede hablar conmigo si no viene aquí, y para empezar, nadie es lo suficientemente fuerte como para llegar. También echo de menos tener a alguien con quien hablar, ¿sabes?
—Soy libre de aparecer donde quiera. Pero bueno... ahora que vivo cerca. Apareceré cuando tenga ganas.
Ouma dijo esto con algo de vergüenza. Ciertamente, no está tan lejos de la casa del Sabio-san hasta aquí. Ahora es momento de limpiar el Gran Nido Demoníaco.
—No nos desviemos, que los viejos tendemos a hablar demasiado... En fin... Merl.
(¡S-sí!).
Cuando llamaron de repente a Merl-san, respondió mientras se ponía rígida.
En teoría, Merl-san no es residente de este planeta y no debería ser capaz de entender el idioma, pero para Argena-san, esa barrera del idioma se puede superar fácilmente. Es más como si le estuviera hablando a su mente, por lo que es capaz de transmitir el significado exacto.
—Viniste aquí para conseguir los Cristales de Energía, ¿verdad?
(S-sí...).
—Por favor, toma tantos como quieras.
(¿Eh, me lo va a permitir así sin más?).
—No hay problema.
Merl-san se sorprendió por las palabras dichas con tanta simpleza. Y de repente, los restos de los gigantes de lava que derrotamos... o más bien los Cristales de Energía que destrozamos, ¡comenzaron a brillar!
Flotaron en el aire y luego se fusionaron. En ese momento, una luz tremenda envolvió la zona.
Estaba tan deslumbrado que me cubrí la cara con los brazos y esperé a que la luz amainara. Sentí que la luz se desvanecía gradualmente, y cuando volví a mirar, vi un cristal que se había unido en uno solo.
(Esto es...).
—No cambia el hecho de que ustedes derrotaron a este gigante. Así que pueden llevarse estos cristales, pero... habría sido difícil llevarlos a casa en su estado anterior, ¿verdad? Por eso los condensé en uno solo.
Es una locura que sea tan fácil fusionarlos en uno. No, originalmente, la energía que se desbordaba de Argena-san se cristalizó, y podría no ser tan difícil unirla...?
—Es así de simple.
—Me leíste la mente otra vez...
—Fufu... No es tan difícil unirlos. Además, Yuuya. Voy a darte algo más.
—¿Eh? ¿A-algo más?
Esta vez, una enorme esfera que existía originalmente en este espacio y que parecía sacada de una película de anime emitió una luz violenta. La luz finalmente convergió y se deslizó directamente en mi cuerpo.
Al ver la luz, Ouma-san levanta una ceja.
—¿Hou? Estás muy entusiasmada con esto, ¿no, Argena?
—Um... ¿qué fue eso?
—Te di la bendición del planeta.
—¿La bendición del planeta?
—Sí... es el poder de la Creación de lo Santo y lo Maligno.
—¿L-la Creación de lo Santo y lo Maligno...?
—Sí. Yo... hay un conflicto entre lo Santo y lo Maligno en este planeta. Lo sabes, ¿verdad, Yuuya?
—S-sí.
—Quizás te preguntes por qué nace una existencia como lo Maligno... y por qué se le deja sin control. Tanto el poder negativo como el positivo son necesarios para que el planeta continúe su labor. Sin uno de los dos, nada existiría.
—Es...
—Pero en términos de la fuerza de las dos potencias que fluyen por el mundo, la Maligna es probablemente la más fuerte, por mucho. La gente tiende a aferrarse a su ira con mucha más fuerza que a su alegría.
—.....
En el pasado, la propia Yuti se había dejado arrastrar por la ira de la venganza, así que escuchó la historia de Argena-san en silencio.
—Por eso he tomado varias medidas para ayudar a la gente a resistir a lo Maligno. Para eso está diseñado el sistema de lo Santo, y para eso están las bestias sagradas como el cerdo rojo... Akatsuki.
—¿Fugo?
—¡Guau!
—¡Buhi!
Se sorprendió de que lo mencionaran, pero cuando Noche lo miró con respeto, se dejó llevar y sacó pecho. Akatsuki es increíble, pero Noche, vos también sos increíble, ¿sabés?
—En este planeta, el poder de lo Santo y lo Maligno se influyen mutuamente más que en otros planetas. Así que, si recibes mi bendición, podrás usar tanto los poderes Santos como los Malignos que yacen latentes en tu cuerpo, no solo como individuo, sino como el poder de este planeta.
—¿V-voy a volverme aún más fuerte de lo que soy ahora?
—No hay problema. Aparte de volverte más fuerte, también hace que sea más difícil que seas consumido por lo Maligno. Así que, se puede decir que aunque uses el poder de lo Maligno como antes, casi no hay riesgo de que se descontrole.
—S-sin duda lo agradezco, pero...
Ni siquiera puedo controlarlo ahora mismo, así que ¿qué se supone que voy a hacer con él cuando se vuelva aún más fuerte?
Entonces Kuro, que hasta ahora había estado dormido dentro de mí, pareció despertar y me llamó, presa del pánico.
—¡O-oye, Yuuya! Siento que mi poder de repente se ha vuelto mucho más fuerte... ¿Estás a punto de ser consumido por lo Maligno otra vez?
—¿Eh? Ah, n-no pasa nada. Es que acabo de ser fortalecido con la bendición de este planeta.
—¿Y qué clase de situación es esa, entonces?
Es verdad. Cuanto más lo digo en voz alta, menos sentido tiene. ¿Qué significa recibir una bendición del planeta?
—...Bueno, está bien. Por ahora, no es que vayas a ser consumido por lo Maligno ni nada de eso, ¿no?
—Sí. Más bien, parece que aunque use el poder de Kuro, es menos probable que se descontrole.
—Ya veo... Entonces, está bien.
No pude evitar preguntarle a Kuro, que parecía un poco aliviado.
—¿Puede ser que estuvieras preocupado por mí?
—¿Eh? De ninguna manera. ¡No digás pavadas! ¡S-solo es... eso! Lo digo porque sería aburrido que te dejaras consumir fácilmente por mi poder. No me malinterpretes.
Después de decirme eso en tono de reproche, Kuro se retiró de nuevo a mi interior. Hmm, parece que no me va a responder por un tiempo, aunque lo llame.
Mientras teníamos este intercambio, Argena-san, que puede leerme la mente, dijo con voz suave.
—...Yuuya. Puedes enfrentarte al poder de tu propio lado Maligno en igualdad de condiciones, ¿no es así?
—¿Eh? B-bueno, Kuro me ha ayudado mucho...
Kuro me ayudó una vez que perdí el control en una batalla con el Santo del Puño, y también cuando luché contra Quarro, y ahora lo reconozco como una parte importante de mi cuerpo.
—Con ese corazón, serás capaz de dominar mi bendición.
—S-sí. Daré lo mejor de mí.
—Fufufu... he hablado durante mucho tiempo... Deben tener sus propias cosas que hacer. Determinen lo que necesitan hacer y sigan adelante.
—¡S-sí!
—Entonces, Ouma. Por favor, encárgate del resto, ¿de acuerdo?
—Hmph. Yo solo haré lo que se me dé la gana.
—Cielos, eres todo un dragón...
Finalmente, con una risa exasperada hacia Ouma-san, la voz de Argena-san desapareció.
Tras unos momentos de sentimentalismo, Ouma-san abrió la boca.
—Che, ya terminamos lo que teníamos que hacer acá. Rajemos de una vez. Tengo hambre.
—E-entiendo.
—Y no se olviden del cristal, ¿eh? Vinimos acá para buscarlo, después de todo.
Habían pasado tantas cosas que casi había olvidado nuestro propósito original, pero Ouma-san tenía razón; nuestro principal objetivo era conseguir estos Cristales de Energía. Si nos vamos sin ellos, todo habrá sido en vano.
(¿Qué debería hacer...? Normalmente, podría recuperarlo sin problemas usando la tecnología de transferencia subespacial, pero por desgracia, si uso mis recursos en ello, otras funciones se verán afectadas...).
—En ese caso, ¿quieren que use mi Caja de Ítems para transportarlo?
(Caja de Ítems... Ahora que lo pienso, Yuuya-san puede transportar cosas con una extraña tecnología que es diferente a la nuestra. Entonces, ¿puedo pedirle ayuda?).
—Sí. ¡Me alegra poder ayudar!
Después de guardar los Cristales de Energía en mi Caja de Ítems, escapamos del fondo de este agujero.
—Él... trascenderá muchos mundos, supongo.
──murmuró Argena-san en voz baja a mis espaldas, pero no pude oír sus palabras.
Comentarios
Publicar un comentario