I Got A Cheat Ability In A Different World, And Become Extraordinary Even In The Real World (LN) Vol 7 - 01

 Capítulo 1 – Una dulce práctica

Parte 1

──Han pasado unos días desde que derroté a Quarro, uno de los Malignos. Tal como había dicho el Maestro Usagi, mi entrenamiento se había vuelto más severo que antes.

—¡Mil Perforaciones de Lanza!

(Hmph).

Me transformé en el Maligno y desaté la técnica del Santo de la Lanza que había adquirido durante la batalla con los Santos Caídos.

Había despertado un nuevo poder durante esa batalla... Gracias al Ojo de la Guarida Maligna, pude usar algunas de las técnicas del Santo de la Lanza. Pero ni el Ojo de la Guarida Maligna ni la técnica del Santo de la Lanza se reflejaban en mi estado. Parecía que las había adquirido como mis propias habilidades únicas.

Con mis nuevas habilidades, un sinnúmero de ataques de lanza se dirigieron hacia el Maestro Usagi. Sin embargo, el Maestro Usagi no pareció sentirse abrumado por la cantidad de ataques y simplemente los desvió con sus patas.

—¿E-en serio?

(¿Vos creés que tus ataques, que no están equipados con el Atuendo Mágico, me van a alcanzar? ¡Vamos, no te distraigas...!)

—¡Whoa!

Después de que el Maestro Usagi desviara mi ataque con ligereza, aceleró directamente hacia mí y me lanzó una patada despiadada a la cara. Logré esquivarla girando la parte superior de mi cuerpo. Luego contraataqué pateando al Maestro Usagi mientras estaba cabeza abajo.

—¿Oh?

El Maestro Usagi pareció un poco impresionado por mi acción, pero usó mi patada como punto de apoyo y se alejó de mí sin más.

(Antes solo te preocupabas por esquivar, pero ahora estás devolviendo el golpe... Parece que estás madurando, al menos).

—M-me pregunto si será verdad...

No tengo ninguna confianza.

Después de todo, todos mis ataques fueron desviados, así que no sentí que estuviera madurando para nada.

Sé que si no uso el Atuendo Mágico, no voy a poder conectar un ataque, pero este entrenamiento también tiene el propósito de aumentar mi fuerza natural, así que no lo usé a propósito.

(Bueno, está bien. Pero si solo atacás con tu lanza y tus patadas, no va a ser diferente de antes, ¿no?)

—...Lo sé.

Guardé mi Lanza Absoluta y saqué mi Espada Total.

Y entonces...

—¡Destello de Espada!

(¡!)

Al aplicar la técnica de pateo que me transmitió el Maestro Usagi al ataque, pude acercarme al Maestro Usagi con un impulso tremendo, y luego pude blandir la espada que tenía en la mano hacia un lado.

Esta técnica era una técnica del Santo de la Espada que me enseñó Iris-san. El golpe contenía toda mi fuerza y, por primera vez en el entrenamiento de hoy, el Maestro Usagi tomó acciones evasivas en lugar de simplemente desviar mi ataque.

Pero mi ataque aún no había terminado.

—¡Rotación Celestial!

(¿Qué?)

Una de las técnicas del Santo de la Espada era la Rotación Celestial, un ataque que lanza un tornado de tajos al blandir la espada de abajo hacia arriba. Aprendí esta técnica de Iris-san, pero todavía no soy capaz de crear un tornado tan grande como el de ella.

Aun así, si lo desataba a corta distancia, ni siquiera el Maestro Usagi sería capaz de evitarlo.

(Hmph... ¡interesante...!)

—¿Eh?

Sin embargo, frente a mi nueva técnica, el Maestro Usagi sonrió ferozmente, lo cual era completamente atípico en un conejo, y disipó el tornado de tajos que se aproximaba con su pata.

(Lamentablemente, todavía te falta un poco).

—¿Supongo...?

(¿Mmm?)

El Maestro Usagi pensó que mi ataque había terminado, pero mi concentración estaba en mi siguiente ataque. Esta era una de las técnicas más poderosas que Iris-san me enseñó.

Es...

—¡Tajo Celestial Sagrado!

Mientras el Maestro Usagi se ocupaba del tornado de tajos que había desatado, ajusté mi postura y di un gran paso hacia adelante como lo hice con el Destello de Espada.

El movimiento preliminar del ataque fue tan grande que si lo hubiera lanzado normalmente, el Maestro Usagi lo habría evitado con facilidad. Pero en este momento, el Maestro Usagi estaba ocupado lidiando con otra de mis técnicas. No había forma de que pudiera evitarlo.

—¡Haaaaaaah!

Mientras avanzaba con todas mis fuerzas, vertí mi poder mágico en la Espada Total, haciendo que brillara con un color azul pálido y se transformara en una espada de luz gigante. La espada de luz fue blandida con gran fuerza hacia el Maestro Usagi.

(¡Kuhajajajaja! ¡Eso está bien, muy bien! ¡Patada Relámpago Rompedora!)

Sin embargo, el Maestro Usagi, que había logrado lidiar con el tornado de tajos que había desatado, retiró su pata al extremo y luego la soltó de un solo golpe para lanzar una patada.

¡El poder de la patada fue tan grande que atravesó el tajo de poder mágico extremo que había desatado! Era como si hubiera concentrado toda su fuerza para abrirse paso en un solo punto, y su técnica superó fácilmente los resultados de mi entrenamiento.

No soy un verdadero Santo, así que usé el poder mágico que heredé del Sabio-san como sustituto. Sin embargo, el poder era cercano al del Tajo Celestial Sagrado real... e incluso mi versión a pleno poder del Tajo Celestial Sagrado no pudo alcanzar al Maestro Usagi al final.

—¿De verdad estoy madurando...?

Una voz débil se me escapó sin querer, pero por favor, perdónenme. Mientras suspiraba pesadamente, el Maestro Usagi atravesó mi Tajo Celestial Sagrado; mantuvo la distancia y relajó su postura de combate.

(Mmm, ¿querés dejarlo así por hoy? Aun así, ser capaz de absorber fácilmente no solo mi técnica sino también la del Santo de la Espada hace que me pregunte cada vez más qué sos).

—J-jajajaja...

—Parece que ya terminó.

Una voz femenina me llamó después de que terminé mi entrenamiento con el Maestro Usagi. Cuando dirigí mi mirada hacia la voz, vi a Iris-san de pie con una toalla en la mano.

—Sí, aquí tienes la toalla.

—Ah... perdón, gracias.

—Y aquí tienes tu agua. Y bien, ¿estás herido o algo? ¿Estás bien?

—¿Eh? ¡E-estoy bien!

—¿Seguro? No estás mintiendo, ¿verdad? Si hay algo que te moleste, no dudes en contárselo a tu Onee-san, ¿de acuerdo?

Iris-san me estaba cuidando tan bien que temo encogerme, pero como el Maestro Usagi nunca me había cuidado así en mis entrenamientos, estoy algo confundido. Sin embargo, estaba agradecido de que se preocupara por mí, así que se lo agradecí honestamente.

—M-muchas gracias. Muchas gracias por hacer esto por mí...

—Está bien. ...Quiero estar contigo tanto como sea posible de esta manera.

—¿Eh?

—No es nada.

—¿E-eh...?

Como habrás adivinado por la presencia de Iris-san aquí, después del ataque de Quarro, no solo aumentó la intensidad de mi entrenamiento con el Maestro Usagi, sino que Iris-san también comenzó a entrenarme.

Como resultado, pude usar las técnicas del Santo de la Espada, como el Destello de Espada que acabo de lanzarle al Maestro Usagi.

...El control todavía no era tan bueno como debería, y no era tan poderoso ni rápido como el de Iris-san, así que necesito seguir entrenando bien...

Sin embargo, al igual que la técnica del Santo de la Lanza, las técnicas del Santo de la Espada no se reflejaban en mi estado por alguna razón.

Cuando solté un suspiro de nuevo, Iris-san miró a su alrededor.

—Aun así... nunca pensé que Yuuya-kun estuviera viviendo en el Gran Nido Demoníaco... y esta casa parece estar protegida por una magia que ni siquiera yo entiendo... Con razón ese Usagi está aprendiendo magia de Yuuya-kun. Me pregunto si yo también debería aprender.

Sí, Iris-san había venido a mi casa en el Gran Nido Demoníaco, al igual que el Maestro Usagi, para entrenarme.

—Es solo que... no soy lo suficientemente bueno como para enseñarte...

—¿Dices que esto no es suficientemente bueno...? No importa cómo lo vea, creo que eres mejor mago que el Santo de la Magia...

(Estoy de acuerdo con vos. La automejora que proporciona el Atuendo Mágico también es poderosa. Todavía te falta un poco en cuanto a técnicas de combate, Yuuya, pero en lo que respecta a la magia, hay mucho que aprender de vos).

Tanto el Maestro Usagi como Iris-san me elogiaron así, pero todo esto era solo algo que heredé del Sabio-san, o más bien, algo que simplemente me fue dado. No es que yo sea increíble, sino que el Sabio-san era demasiado increíble.

...Lo único que puedo hacer es convertirme en una persona digna del poder que heredé del Sabio-san, aunque sea solo un poco. Tengo que esforzarme.

Mientras pensaba en esto, Yuti se acercó desde la casa.

—Sugerencia. Yuuya, es hora de cenar.

—Oh, ya es esa hora, ¿eh...?

—Afirmativo. Tanto Ouma-san como yo la estamos esperando con ansias.

—Sí, sí.

No pude evitar soltar una sonrisa irónica ante las honestas palabras de Yuti. Bueno, Ouma-san no podía salir de la casa en la Tierra, así que entendía que lo único que podía disfrutar era comer.

El entrenamiento con el Maestro Usagi e Iris-san fue tan intenso que perdí la noción del tiempo, pero ya era hora de comer. Entonces Iris-san miró fijamente a Yuti y murmuró con cierta insatisfacción.

—...Todavía no estoy de acuerdo con esto.

—¿Eh?

—¿Por qué vives con otra mujer que no soy yo...?

—...¿Qué?

Iris-san gritó como si estuviera llorando lágrimas de sangre.

—¡Estás viviendo bajo el mismo techo con una chica hermosa y joven...! ¡No veo cómo puedo ganar! Quiero decir, no importa cómo, ¡e-es tan vergonzoso!

—¿Mmm? Problema. No tengo otro lugar a donde ir. Yuuya me invitó a vivir con él. Por eso estoy aquí.

—¿Q-q-que te invitó...?

Gritó Iris-san, con la cara cada vez más roja. B-bueno, si dejaba a Yuti sola, habría seguido viviendo en la naturaleza para siempre...

—M-me pregunto si los jóvenes de hoy en día son demasiado liberales... ¿O es que yo estoy demasiado anticuada?

—Ehm, ¿Iris-san?

Iris-san era genial y aguda cuando entrenaba, pero a veces decía cosas extrañas y actuaba de forma rara. Se podría decir que esa era la razón de la familiaridad.

—¡Más importante! ¿Escuché que eres la discípula del... Santo del Arco?

—Afirmativo. Soy Yuti, la discípula del Santo del Arco.

—Sí, Yuti-chan. Quiero hacerte una pregunta, ¿por qué le pides a Yuuya que te prepare la comida? Si eres la aprendiz del Santo del Arco, estoy segura de que te ha enseñado bien, incluyendo las tareas del hogar, pero...

—¿Mmm? Negativo. Lo único que aprendí de mi maestro fueron las técnicas del Santo del Arco. Mi maestro hacía todo lo demás.

—¿Eh? Ah, no... su naturaleza protectora puede haber sido contraproducente... más que ser sobreprotectora, creo que va más allá de eso...

Iris-san se quedó de una pieza ante las palabras de Yuti. No, yo también me sorprendí. Dijo que ni siquiera podía quitarse la ropa sola. Aunque ahora no es un problema. Kaori le enseñó muchas cosas sobre eso, así que fue de gran ayuda.

Entonces Iris-san, que había estado con cara de estupefacción, pareció darse cuenta de algo, y su rostro se iluminó.

—¡Ah! ¡Es verdad; si demuestro mis habilidades domésticas aquí, tendré una oportunidad...!? ¡Yuuya-kun!

—S-sí.

—Tu Onee-san será la que cocine para ti hoy.

—¿Eh?

Abrí los ojos ante las inesperadas palabras.

—Ya que esta es una gran oportunidad, Yuuya-kun... Ehm, creo que cocinaré para ti hoy para profundizar nuestra amistad... ¿Q-qué te parece?

—N-no, quiero decir... aprecio la intención de profundizar nuestra amistad, pero si ese es el caso, preferiría ser yo quien cocine...

—¡Está bien! ¡Por favor, déjale esto a tu Onee-san! He estado en entrenamiento para ser una buena esposa por un tiempo, así que soy bastante buena en las tareas del hogar... aunque nunca he tenido a nadie a quien demostrárselo.

Al final, Iris-san murmuró algo en voz baja y puso una mirada lejana.

—Ehm... ¿Está bien?

—Por supuesto. Prefiero que me lo dejes a mí.

—S-si tú lo dices, entonces... por favor.

—Expectativas. Veamos qué puede hacer la Santo de la Espada.

—¿Por qué Yuti se ve tan arrogante con esto...?

Yuti, vos no podías hacer las tareas del hogar... Quise decir eso de nuevo, pero me contuve.

Entonces, el Maestro Usagi, que observaba nuestro intercambio, nos dio la espalda.

(Hmph. El entrenamiento por hoy ha terminado. Hagan lo que quieran con el resto).

—Ah, Maestro Usagi, ¿no va a comer con nosotros?

(Está bien. Es más problemático quedar atrapado en la pelea entre esas dos mujeres).

—Eh, ¿una pelea?

Cuando dirigí mi mirada hacia Iris-san y Yuti, no pude evitar notar que, aunque se miraban en silencio, parecía haber chispas volando entre sus miradas. ¿Q-qué es esto?

(Bueno, vas a tener que arreglártelas).

Después de decir eso, el Maestro Usagi salió de la barrera de la casa del Sabio-san, saltó en el aire desde allí y se fue volando a alguna parte usando el aire como punto de apoyo.

—¿Eeeeh...?

Mientras miraba al Maestro Usagi, que se había ido después de decir algo inquietante, Iris-san también dirigió su mirada en la misma dirección.

Usagi es el mismo de siempre... Ahora bien, me gustaría cocinar rápidamente, ¿puedo usar tu cocina?

—¡Ah, p-por aquí, por favor!

De esta manera, entré en la casa del Sabio-san junto con Iris-san y Yuti.

Parte 2

No es que invite gente muy seguido a la casa del Sabio-san, así que ver a Iris-san acá adentro era algo novedoso. Hasta hace poco, Lexia-san solía venir por una cosa o por otra, pero últimamente sus visitas fueron disminuyendo. Bueno, es raro que una princesa visite un lugar tan peligroso tan seguido, ¿no?

Pero el Maestro Usagi, con quien entreno todos los días, en realidad nunca había entrado a la casa del Sabio-san. Siempre se queda entrenando conmigo en el jardín.

Por cierto, una vez Lexia-san intentó cocinar en la cocina del Sabio-san… No, ¿eso se puede considerar cocinar…? Lo único que recuerdo es que fue muy peligroso…

Me estremecí al recordar ese momento, y Iris-san miraba la cocina a su alrededor.

—Vaya... está muy bien cuidada. Como dijo Yuti-chan, normalmente eres tú el que cocina, ¿verdad?

—Sí, bueno...

—¿Guau?

—¿Fugo?

—Oye, es hora de comer. Apúrate.

Mientras le explicaba a Iris-san dónde estaban los utensilios de cocina, Noche, Akatsuki y Ouma-san también vinieron a la cocina.

Cuando Iris-san vio a Noche y a los demás, abrió los ojos de par en par.

—P-pensándolo bien... me he estado preguntando esto desde que nos vimos en el Reino de Regal...

—Oh, por cierto, no te los presenté. Esta es mi familia: Noche, Akatsuki y Ouma-san.

—Guau.

—Fugo.

—Hmph.

Noche se sentó prolijamente y soltó un único ladrido, mientras que Akatsuki respondió a su propio ritmo como de costumbre, levantando su pata derecha de forma despreocupada. Y Ouma-san, ni qué decir tiene, no mostró ningún interés en Iris-san y se tumbó cómodamente en el suelo.

Mientras yo sonreía a los tres, Iris-san se quedó helada.

—Mmm, ¿qué pasa, Iris-san?

—¿U-un Fenrir Negro...?

—Ah, Noche, ¿decís? Aparentemente, es de esa raza. Escuché que son raros y muy fuertes...

—¡Un Fenrir Negro no es algo que se pueda describir con términos tan simples como raro y muy fuerte, ¿sabes?!

—¿Eh?

—Afirmativo. Yuuya, tu percepción es un poco extraña.

—E-eso...

Ya me lo dijo Yuti, pero ¿dije algo tan raro? Ouma-san dijo que si solo se trata de fuerza, es una raza comparable a él, pero la verdad es que yo tampoco lo siento así.

Más importante, cuando veo a Noche en su día a día, no parece ser tan impredecible como Ouma-san, y es muy inteligente, así que no entiendo esa afirmación.

Bueno, sea lo que sea, Noche es Noche, ¿no?

Cuando acaricié a Noche con esto en mente, entrecerró los ojos y frotó su cuerpo contra mi mano. Mmm, como pensaba, es adorable.

Entonces, quizás envidiando a Noche, Akatsuki se deslizó bajo mi otra mano libre y presionó su cabeza contra ella.

—Buhi. Fugo~.

—Sí, sí, a vos también te voy a acariciar.

—...Por cierto, ¿qué es ese cerdo rojo?

—¿Akatsuki? Escuché que la raza de Akatsuki se llama... Mouju, pero no sé mucho sobre ellos. El Maestro Usagi dijo que son uno de los mecanismos de autopurificación de este planeta, y que cumplen un rol similar al de los Santos como Iris-san y el Maestro Usagi...

—...Entonces, ¿y el pequeño dragón?

Ouma-san es una existencia de la leyenda llamada el Dragón del Génesis. No sé mucho de los detalles, pero escuché que es increíblemente fuerte...

Bueno, nunca lo vi pelear. Teniendo en cuenta lo intimidante que era cuando lo conocí, no había forma de que fuera débil. De hecho, es difícil creer que una existencia que ha estado viva desde la creación de este planeta sea considerada débil.

Más que eso, al presentar de nuevo a Noche y a los demás de esta manera, me di cuenta de que todavía no sé casi nada sobre estos tres. Sin embargo, siguen siendo una parte importante de mi familia.

Cuando terminé de presentarlos a todos, volví a mirar a Iris-san, y tenía una expresión de estupefacción en su rostro.

—E-este... ¿Iris-san?

—...¡Uf! Estoy realmente sorprendida de lo loco que es esto... ¡espera, no, no, no! ¡Es simplemente extraño!

—¿Eh?

—¿Cómo puedes estar tan tranquilo? Es un Fenrir Negro, ¿sabes? Es una raza contra la que todos nosotros, los Santos, e incluso nuestro enemigo, el Maligno, no tendríamos ninguna oportunidad ni aunque nos uniéramos todos. Además, también hay una bestia sagrada que nace con un poder especial para luchar contra el Maligno. Y para colmo, el Dragón del Génesis, dices... ¡es realmente increíble...!

—Afirmativo. Tu reacción es la correcta.

En respuesta a la exclamación de Iris-san, Yuti asintió en silencio. B-bueno, Ouma-san es sin duda una existencia extraordinaria, pero ¿Noche y Akatsuki son realmente motivo de tanta preocupación? Para mí solo son miembros adorables y confiables de mi familia.

Entonces Ouma-san, que parecía haber estado escuchando las palabras de Iris-san, abrió un ojo desde su posición tumbada y le dirigió una mirada penetrante.

—¿Ho? Niña. No crees que soy el Dragón del Génesis, ¿verdad?

—¿Ah?

A mí no me afecta, pero me di cuenta de que Ouma-san estaba intimidando a Iris-san porque su tez se volvió blanca al instante y empezó a sudar profusamente.

Al ver esto, advertí apresuradamente a Ouma-san.

—¡Oye, Ouma-san! ¡No te pongas a amenazar a la gente así tan a la ligera!

—¿Q-qué pasa? Yuuya, tú dices eso, pero...

—Estaría bueno que alguien simplemente acepte que Ouma-san es el Dragón del Génesis. Pero es un problema si tenés que reaccionar así cada vez que pasa esto.

—M-mm... Tienes razón, pero...

—Y la comida de hoy la va a preparar Iris-san. Si Ouma-san la intimida, no va a poder cocinar.

—¿Qué? ¡E-eso sería malo! ¡Ya tengo hambre! ¡La comida debe prepararse lo antes posible!

Ouma-san pareció haber dejado de intimidar a Iris-san cuando respondió con pánico a mis palabras, y ella jadeaba una y otra vez.

—¡Hah! ¡Hah! ¡Hah!

—¡Iris-san! ¿Estás bien?

—Hah... Hah... S-sí... G-gracias...

—¡No hay problema! Yo también lo siento...

—Está bien. Yo también hice un comentario grosero... Ouma-sama... ¿verdad? Por favor, perdona mi grosería.

Dijo Iris-san e hizo una reverencia a Ouma-san. Entonces, él resopló.

—Hmph. Solo recuérdalo. Y no hay necesidad de dirigirte a mí de esa manera. Es molesto.

—...Sí. Entiendo. Muchas gracias.

—El único que puede hablarle con firmeza a Ouma-san es Yuuya.

—Parece que sí...

—¿Eeeh?

No creo que sea así... pero sí creo que Ouma-san lo entendería si se lo explicara correctamente.

Cuando pensé en eso, Iris-san volvió a dirigir su mirada hacia mí.

—...Como era de esperar, la fuerza de combate de tu familia es una locura. Se siente extraño que nosotros nos estemos preocupando por el Maligno...

—B-bueno, ¿no está bien? Sin embargo, Ouma-san dijo que no participaría en la batalla contra el Maligno...

—...¿Es así? Tratándose del Dragón del Génesis, probablemente no le interese nuestra lucha... ¿Pero el Fenrir Negro, Noche, participará?

—Sí. Noche peleará con nosotros. Aunque todavía es un cachorro, así que está creciendo, igual que yo.

—No, aunque todavía esté creciendo, es muy reconfortante tener al legendario Fenrir Negro como compañero. Noche-chan, por favor, cuídame, ¿de acuerdo?

—¡Guau!

Iris-san se agacha y acaricia suavemente a Noche. En respuesta a Iris-san, Noche ladró alegremente. Es como si dijera: "¡Déjamelo a mí!".

—¡Buhi, buhi, buhi~!

—Oh, tú también vas a ayudar, ¿verdad, Akatsuki-chan?

—Buhi...

Cuando Akatsuki, molesto porque Iris-san solo había acariciado a Noche, chilló como para hacerse valer, Iris-san lo acarició también a él. Luego, tras haber acariciado a ambos durante un rato, se puso de pie y dijo con expresión alegre.

—Ahora, hagamos algo de comer. ¿Puedo usar los ingredientes de esta casa?

—Sí, por favor.

Tengo muchos ingredientes, desde las extravagantes verduras del jardín del Sabio-san hasta los materiales de monstruos que he adquirido entrenando con el Maestro Usagi y en mis exploraciones personales del Gran Nido Demoníaco.

Cuando Iris-san consiguió los ingredientes, se puso a cocinar, y yo decidí observar cómo lo hacía durante un rato.

...No, no es que no confíe en ella, pero hay precedentes, como el de Lexia-san. Un cuchillo salió volando por los aires en ese momento, después de todo...

Mientras pensaba en eso, Iris-san tomó uno de los ingredientes que había preparado, la Papa de la Velocidad Divina, y la lanzó ligeramente al aire.

Y entonces──.

Kiiiiiiin.

—¡Whoa!

Las papas que fueron lanzadas al aire fueron cortadas al instante y cayeron lentamente sobre la tabla de picar. De ninguna manera, ¿usó la técnica del Santo de la Espada para cocinar? ¿Está bien eso? Esa técnica es un poder para derrotar al Maligno, ¿no?

—¡Mil Espadas!

—¡No era para hacerla picadillo!

Después de eso, Iris-san sacó un repollo que, de forma similar a la papa, lanzó al aire y lo cortó en juliana en un instante. ¡No sé si es buena idea usar la técnica del Santo para un simple corte!

—¡Tajo de Rotación Espiral! ¡Danza de Guerra Inigualable! ¡Tajo Crepuscular!

Pelar, picar y rebanar finamente... todo ese trabajo casual con el cuchillo lo hizo con las técnicas del Santo de la Espada. Y al mismo tiempo, con el efecto de mi Ojo de la Guarida Maligna, también dominé cada una de esas técnicas.

Sin embargo, no podía alegrarme del todo. Después de todo, no era algo que hubiera adquirido entrenando; era algo adquirido solo por ver una parte del proceso de cocina...

Mientras ponía los ojos en blanco ante el inesperado método de cocina, Kuro, que estaba dentro de mí, se despertó con un bostezo.

—Fuwahhhh. ¿Terminaste de entrenar? ...¿Ah? ¿Por qué la Santo de la Espada está cocinando en esta casa?

—N-no, bueno... después de que terminó el entrenamiento, Yuti me dijo que era hora de comer. Entonces, para profundizar la amistad, Iris-san decidió cocinar para nosotros...

—¿Eh? Esa Santo de la Espada va a cocinar para vos...

Kuro pareció algo impresionado, y prestó atención a la cocina de Iris-san al igual que yo.

—...Oye, Yuuya. ¿Me fallan los ojos? ¿Esa Santo de la Espada está usando la técnica del Santo para cocinar?

—...No es un error; realmente la está usando.

—La técnica de la más fuerte de los Santos, la Santo de la Espada, se usa para cocinar... y desde la perspectiva del Maligno, este es un sentimiento complicado...

Supongo que sí...

Kuro ahora era parte de mi vida, pero originalmente era una parte del poder del Maligno. El hecho de que las técnicas de la Santo de la Espada se usaran para cocinar debe ser una sensación indescriptible.

Mientras Kuro y yo hablábamos de esto, la cocina de Iris-san avanzaba, lanzando ingredientes uno tras otro y picándolos en un instante. Pero no los estaba cortando al azar. Cada uno de los ingredientes estaba cortado a un tamaño específico.

—Esta es la forma de prepararlo... y todos los ingredientes tienen un cierto aire extraordinario, y los condimentos son solo de la más alta calidad. ¿Cómo puede ser esto...?

Iris-san se quedó asombrada al ver los condimentos de la cocina. B-bueno, en cuanto a los condimentos, son todos de la Tierra. Los he pasado a frascos de vidrio de este mundo para que la gente no sepa que son de la Tierra, eso sí.

Después de preparar los ingredientes, se puso a cocinar usando la sartén de la cocina, y la comida finalmente estuvo lista.

Las habilidades culinarias de Iris-san no eran motivo de preocupación. Aunque me sorprendió que usara la técnica del Santo de la Espada al principio, se notaba que estaba acostumbrada a cocinar con regularidad.

—Y-ya está.

—Mmm. Veamos qué tal está.

—Afirmativo. Veamos de lo que es capaz.

No podía entender por qué Ouma-san y Yuti actuaban con tanta soberbia...

Mientras me asombraba de su comportamiento, ayudé a Iris-san a llevar la comida a la mesa.

—Dejame que te ayude.

—G-gracias... ¡eh, e-e-esto se siente como una pareja de recién casados...!

—¿Eh?

—¡N-no es nada! ¡Vamos, comamos rápido!

Mientras ladeaba la cabeza ante la repentina excitación de Iris-san, cada uno de nosotros tomó asiento.

—Bueno, entonces... Itadakimasu...

Inmediatamente probé un bocado de la comida de Iris-san y me sorprendió su sabor.

—¡Mmm! ¡Está delicioso!

—¿D-de verdad? Es la primera vez que le sirvo a alguien... pero me alegro de que haya salido bien.

Parecía que éramos los primeros en probar la comida casera de Iris-san.

Mientras las mejillas de Iris-san se sonrojaban ligeramente ante mis palabras, Ouma-san, que hasta hace un momento me había mirado con soberbia, devoraba la comida.

—Parece que a Ouma-san también le gusta la cocina de Iris-san.

—Ugh... ¡B-b-bueno, no está mal!

¿Por qué no puede decir honestamente que está delicioso...? No importa cómo lo mirara, parecía que disfrutaba de la cocina de Iris-san. Entonces Yuti, que también actuaba con aires de grandeza, torció la cara con frustración y probó un bocado de la comida.

—Derrota. La comida de la Santo de la Espada es deliciosa...

—No, ¿en qué estabas compitiendo...?

No pude evitar sonreír con amargura ante las palabras y acciones de Ouma-san y Yuti. Por cierto, Noche y Akatsuki no se quejaron en absoluto desde el principio, y comieron con gusto la comida de Iris-san. Estos dos eran tan adorables y honestos.

Iris-san, que nos miraba con cierta felicidad, abrió de repente la boca.

—Es verdad. Como una de tus maestras, voy a seguir enseñándote muchas cosas... Y siempre que entrenes conmigo, cocinaré para ti.

—¿Eh?

—Si quieres, también puedo hacerte la limpieza y la colada.

—¡No, no, no! ¡No puedo pedirte que hagas eso! Soy tu aprendiz, después de todo...

—Por eso mismo. Si yo hago las tareas del hogar por ti, puedes usar ese tiempo para entrenar, ¿no?

—¡N-no, puede que sea cierto, pero...!

—¡Está bien, déjaselo a tu Onee-san! ¡Yuuya-kun debe entrenar sin preocupaciones!

¿Qué debería hacer? ¡Iris-san me está malcriando demasiado...!

Llevo un tiempo entrenando con Iris-san y me he dado cuenta de que ha sido más indulgente conmigo de lo que esperaba. Por supuesto, el entrenamiento era duro, pero no me presionaba tanto como el Maestro Usagi; me sugería muchos descansos e intentaba cuidarme.

Eso es de gran ayuda, pero si me malcría demasiado, me voy a convertir en un bueno para nada...

Mientras estaba confundido por las palabras de Iris-san, ella estaba algo abrumada por la euforia.

—Oh... ¡mis esfuerzos están dando sus frutos...! ¡Si esto sigue así... nos vamos a casar...!

Mientras miraba a Iris-san, que de vez en cuando se marchaba a algún mundo lejano, reflexioné sobre cómo debería persuadirla.

Parte 3

—Bueno, Yuuya-kun, voy a hacerte un masaje.

—¿Y eso por qué?

Después de que terminamos de comer, Iris-san de repente dijo eso con una sonrisa encantadora. Y luego inclinó la cabeza, extrañada.

—¿Hay algún problema?

—Ehm... ¿cómo se te ocurrió esa idea?

—Vaya, es bastante simple. Soy tu maestra, y cuidar el cuerpo de mi aprendiz es una de las cosas más importantes que puede hacer un maestro. Por eso voy a ayudarte a relajar tu cuerpo cansado.

—¿Eh? P-pero, el Maestro Usagi nunca me hizo eso.

—Bueno, no se puede evitar. Es Usagi, después de todo. ¡Pero yo no soy Usagi! ¡Por lo tanto, por favor, déjamelo a mí!

Me vi arrinconado y terminé aceptando un masaje de Iris-san.

Sin embargo...

—¿Mmm? ¿Qué estás haciendo? Sacate la ropa primero.

—¿Sacarme la ropa? ¿Por qué?

—Por supuesto, porque voy a usar esto.

Lo que Iris-san me mostró fue un líquido naranja espeso en una botella transparente.

—¿Q-qué es eso?

—Es un aceite que he formulado yo misma. Se puede usar para curar tus músculos de manera efectiva. Al infundirle mi poder Santo, tu cuerpo se curará de forma aún más eficaz. ¡Así que vamos, sácatela!

—U-uf... S-sí...

Afortunadamente, tenía un traje de baño gracias a mi viaje a la playa con Kaori y los demás hace un tiempo, así que me puse ese traje de baño. E Iris-san, que había terminado sus preparativos, me miró.

—Ahora, estamos... lis... tos...

—¿Eh? ¿I-Iris-san?

Por alguna razón, Iris-san se quedó helada al verme. Luego, poco a poco, su cara se puso roja y se apartó de mí con gran fuerza.

—¡E-esperá! ¡Pensándolo bien, es la primera vez que voy a tocar... a un hombre desnudo! ¿Q-q-q-qué hago?

—¿I-Iris-san?

—¿Ah? L-lo siento. B-bueno entonces... ¿podés acostarte ahí?

Me pidió que me acostara boca abajo en la cama. Luego, goteó aceite sobre mi espalda. Uf... está un poco frío...

Me sorprendió el frío del aceite por un momento, pero luego la mano de Iris-san se unió.

—¡Uf!

Al principio, era muy cosquilloso y vergonzoso por la sensación del aceite espeso y el hecho de que alguien estuviera tocando mi cuerpo, pero... el masaje de Iris-san era muy agradable. ¿Qué puedo decir...? Iris-san tenía razón; podía sentir que estaba frotando y sanando los músculos que había sobrecargado durante mi entrenamiento.

Por supuesto, no tenía heridas en el cuerpo. Aun así, mientras Iris-san me masajeaba con el poder del Santo, sentí que la fatiga acumulada en mi cuerpo desaparecía y me curaba desde lo más profundo.

Esto... iba a ser adictivo... Pero más que eso, me estaba empezando a dar sueño...

Un mensaje apareció de repente frente a mis ojos mientras empezaba a dormitar por la agradable sensación.

≪Has adquirido la habilidad Alma Sagrada≫.

¿Eeeeh...? ¿A-Alma Sagrada?

¿Por qué adquirí esta habilidad de repente, y cuáles son sus efectos?

Aunque normalmente lo comprobaría de inmediato, ahora tenía demasiado sueño para hacerlo. Al principio intenté luchar contra la somnolencia, pero al final sucumbí y me quedé dormido sin comprobar la nueva habilidad que había adquirido.

—...

Cuando el masaje hizo que Yuuya se quedara dormido, la mente de Iris estaba en serios problemas.

¡Espera, espera, espera, espera, espera! ¡A-ahora estoy... tocando la piel de un hombre!

Mientras intentaba calmar desesperadamente su agitación interna, Iris continuó con el masaje. La única persona que le había dado este masaje a Iris era su maestra, la Santo de la Espada de la generación anterior.

Era la primera vez que le daba un masaje a un hombre, y estaba confundida. Nunca antes había tenido ninguna relación con el sexo opuesto. El único hombre con el que era cercana era su padre, por lo que nunca había tenido la oportunidad de acercarse tanto a un hombre, y mucho menos de tocar su piel.

Pero Iris no era la única que estaba nerviosa.

—¡Aaaaargh! ¡P-pará...! ¡O-oye, Yuuya! ¡Despertate! ¡Despertate y detené a esta mujer!

Mientras Iris continuaba su masaje, Kuro, que estaba dentro de Yuuya, gritaba. Esto se debía a que el masaje que Iris estaba dando usaba el poder de los Santos, y al verterlo en el cuerpo de Yuuya, combinado con los efectos del aceite, estaba curando el cuerpo de Yuuya.

Por eso, este masaje no era más que una tortura para el Maligno Kuro, que originalmente era un enemigo de los Santos.

—¡Oye, Santo de la Espada! ¡Detené esa mano ahora mismo! ¡Si esto continúa... desapareceré!

Q-quién lo diría... C-como era de esperar... L-los hombres son muy fuertes...

—¡N-no, mis ojos están completamente apagados...!

El grito de Kuro no llegó a Iris. Además, la voz de Kuro solo puede llegar a Yuuya, por lo que se podría decir que fue una resistencia inútil.

Más que eso, Yuuya-kun, está durmiendo... ¿verdad? Es una cara realmente hermosa cuando lo miro así...

Iris, que podía ver la cara de Yuuya más de cerca que de costumbre, se sintió naturalmente atraída por su rostro.

Cuando lo pienso, este chico me salvó del ataque de Quarro... Nunca antes había pensado en que un hombre me salvara...

Iris se sonrojó de nuevo al recordar cómo Yuuya la había abrazado y salvado cuando Quarro atacó.

Aunque Iris no parecía estar concentrada en el masaje, sus manos cuidaban con precisión el cuerpo de Yuuya sin la más mínima vacilación.

—¡Maldición! ¡Esta mujer no parece estar concentrada en absoluto, pero está vertiendo el poder de los Santos en el cuerpo de Yuuya...! ¡No debería usar su habilidad como Santo de la Espada aquí!

El grito de Kuro era plausible. Si Usagi hubiera visto esta escena o presenciado la cocina de Iris, se habría horrorizado tanto como Kuro.

Iris usaba su poder como Santo de la Espada para su vida diaria.

Sin embargo, como resultado, Iris era capaz de usar eficazmente su poder como Santo de la Espada en cualquier situación, razón por la cual probablemente se la llamaba la más fuerte entre los Santos.

Mientras tanto, los labios de Yuuya entraron de repente en el campo de visión de Iris.

—...¡Oye! ¿Santo de la Espada? ¿Qué demonios estás pensando? ¡Tu mirada se está volviendo más aterradora...!

...¿Eh? ¡N-no podés hacer eso, Iris! ¡Yuuya-kun es mucho más joven que vos! ¡Hacerle eso a un chico así... y encima, está inconsciente...!

Iris reflexionó esto, pero su mirada permaneció fija en los labios de Yuuya. Y, naturalmente, tragó saliva.

—¡E-esta mujer, será posible...! ¿Quiere besar a Yuuya?

...S-solo un poquito... creo que está bien si es solo un poquito...

Kuro finalmente comprendió lo que Iris intentaba hacerle a Yuuya. Aparte del aterrorizado Kuro, Iris acercó gradualmente su rostro al de Yuuya mientras se ponía roja.

—¡O-oye! ¡Yuuya! ¡Despertate rápido! ¡Si no... te va a besar esta mujer!

Kuro llamó repetidamente a Yuuya, pero él seguía sin despertarse.

Y entonces──.

—¿Mmm...?

—¿~~~~?

Justo antes de que los labios de Iris tocaran los de Yuuya, este finalmente se despertó.

Iris, que sintió su presencia al instante, desplegó al máximo sus habilidades físicas como Santo de la Espada y se alejó del rostro de Yuuya a una velocidad imparable.

Yuuya, que no tenía ni idea de lo que estaba pasando, se frotó los ojos somnoliento.

—Ah... l-lo siento... Debo haberme quedado dormido porque se sentía tan bien...

Iris entonces sacudió la cabeza con todas sus fuerzas ante Yuuya, que decía eso con expresión de disculpa.

—¡E-está bien! ¡N-no hay problema! ¡Debés estar cansado del entrenamiento! ¡No se puede evitar!

—M-muchas gracias. ...Ehm, ¿qué pasa?

—¿Ah?

Iris emitió una voz extraña en respuesta a la pregunta de Yuuya. Pero hizo todo lo posible por mantener la compostura mientras le respondía.

—¡N-no es nada! ¡Sí, nada!

—¿E-en serio? Bueno, entonces está bien...

Para Yuuya, que ladeó la cabeza con una expresión algo extraña, Kuro se sintió aliviado de que el poder de los Santos ya no se vertiera en el cuerpo de Yuuya, pero también maldijo.

¡Nada, un cuerno! Me hizo sufrir un montón y encima intentó meter a Yuuya en un problema raro.

—¿Eh? ¿Un problema raro?

—¡Giku!

Mientras estaba confundido por qué Kuro parecía estar de mal humor, Yuuya repitió sus palabras. Entonces, Iris se quedó helada al oírlo.

—¿D-d-de qué estás hablando? Solo quería asegurarme de que el cuerpo de Yuuya-kun estuviera en buen estado. No hay nada más... sí, ¡nada...!

Yuuya se sintió un poco incómodo con el comportamiento de Iris, pero se dio cuenta de que el tratamiento había terminado y se estiró.

—¡Mmm...! ¡Aaahh! ¡Fue increíble! ¡Siento el cuerpo mucho más ligero ahora!

—¿D-de verdad? Me alegro de oírlo.

—¡Sí! ¡Muchas gracias!

—¡Ugh...!

Frente a la sonrisa inocente de Yuuya y su ignorancia de todo este suceso, Iris apartó la cara. Sin embargo, no tenía intención de terminar aquí.

—E-entonces, para el entrenamiento futuro...

—Sí.

—Cada vez que termines de entrenar, te haré un masaje, así que tenelo en cuenta, ¿de acuerdo?

—¡¿Eeeh?!

¿Eh? ¿E-esto no es solo por esta vez?

Yuuya alzó la voz sorprendido por las palabras de Iris, y Kuro alzó la suya con disgusto desde el fondo de su corazón. Sin embargo, la voz de Kuro no podía llegar a Iris, por supuesto, así que ella continuó sin dar señales de preocupación.

—Es natural, ¿no? Si no cuidás tu cuerpo cada vez que terminás de entrenar, no tiene sentido. No es que no te guste, ¿verdad?

—Eso, bueno...

¡Oye, Yuuya! ¡A mí no me gusta! ¡Casi me muero mientras dormías!

—¿Eeh? ¿Por qué?

¡Obviamente porque vertió el poder de los Santos en mí! ¡Soy un Maligno! ¡El poder de los Santos es un veneno mortal para mí!

—Ah, es verdad...

¿Qué querés decir con "es verdad"?

Kuro se quedó sin palabras cuando la respuesta de Yuuya fue demasiado simple.

—Pero también es verdad que mi cuerpo se sintió genial...

Guh... es cierto que el masaje en sí es doloroso, pero... mi cuerpo también está más cómodo ahora que antes.

—¿En serio?

Yuuya no lo entendía, pero no era exagerado decir que Kuro vivía en Yuuya. El estado del cuerpo de Yuuya estaba directamente relacionado con la comodidad de Kuro. Por lo tanto, cuanto más sano estuviera Yuuya, más cómodo sería el entorno para Kuro.

Sabiendo esto, Kuro no pudo rebatir con fuerza las palabras de Yuuya. Pensando que soportando el dolor por un corto tiempo, podría estar más cómodo en el cuerpo de Yuuya, no dijo nada más.

Iris inclinó la cabeza hacia Yuuya, que estaba perdido en la conversación con Kuro.

—¿Qué pasa?

—¡N-no es nada!

—¿De verdad? ¡Bueno, como sea! Voy a seguir haciéndote masajes, así que por favor, tenelo en cuenta, ¿de acuerdo?

—S-sí. Bueno, entonces... por favor, cuidá de mí.

Iris llegó a un acuerdo con Yuuya para los masajes y, para sus adentros, hizo un gesto de victoria con el puño en alto.

Había conseguido la oportunidad de tocar el cuerpo de Yuuya legalmente... Este era el resultado de la persistencia de Iris, que había tenido mala suerte con el sexo opuesto hasta esa edad y se había quedado sin casarse.

──Así, la estricta y a la vez indulgente vida de entrenamiento de Yuuya continúa.

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