Parte 1
Luna se vio arrastrada por el ímpetu de Lexia a servirle.
—¿E-estás segura?
—¡Cielos, qué preocupada eres! Ya dije que estaría bien, ¿no? Y además, también voy a llamarte Luna. Tú puedes llamarme Lexia. Esta también es mi decisión.
—…Qué princesa más tirana que sos.
No se lo puedo decir directamente, pero… Owen, gracias por tu arduo trabajo todo este tiempo. Mientras le agradecía sinceramente a Owen en mi corazón, Lexia le espetó a Luna como si hubiera recordado algo.
—¡Ah, cierto! Antes, cuando mencioné la piel suave de Luna, ¿no salió por un momento el nombre de Yuuya? ¿Qué significa eso?
—¿Uee?
No esperaba que hablaran de mí, así que me tomaron completamente por sorpresa y no pude evitar soltar una voz rara. Entonces, en lugar de mí, Luna empieza a hablar con orgullo.
—Escuchá y sorprendete. ¡Yuuya consiguió y tiene un objeto de baño dropeado por un monstruo de este Gran Nido Demoníaco! ¡Si te bañás en él, te quitás el cansancio, recuperás tu poder mágico y, como podés ver, hasta tiene algún efecto de belleza!
—¿Qué es eso? ¡No es justo! ¡Déjame entrar a mí también! Yuuya, ¿está bien?
—¡E-está bien!
—¡Yupi! Luna, ¡entremos juntas!
—¿Q-qué?
—¡No pasa nada, no pasa nada!
Cuando estaba a punto de sacar el set de baño de la Caja de Ítems tal como me dijo Lexia, me preguntó.
—Ah, ¿querés entrar con nosotras también, Yuuya?
—¿E-eh?
—¡E-e-esperá, Lexia! ¡Yuuya es un hombre, sabés! Y v-vos sos una princesa. ¡Tenés que controlarte un poco!
Luna. Vos dijiste eso, y sin embargo también entraste mientras yo me bañaba, ¿no? Por alguna razón, Lexia simplemente ladeó la cabeza con curiosidad ante Luna mientras decía eso, dejando de lado sus propios asuntos.
—No pasa nada. De todos modos, nos vamos a casar.
—Pará, pará, pará. ¿Te vas a casar con Yuuya? ¡Dejá de decir pavadas!
—¡No es un problema, sabes! ¡Ya lo he decidido!
—Qué insistente sos, princesita…
Mirando a Luna con la mano en la cabeza, le di a Owen otra ronda de aplausos. De verdad, gracias por todo tu arduo trabajo. Y Lexia, me pareció que yo ya había rechazado la propuesta de matrimonio una vez también…
—Bueno, eh… me voy a abstener.
Sonreí con amargura y saqué el set de baño.
—Ara, qué pena. Bueno, entonces, Luna, ¡entremos rápido!
Mientras decía eso, Lexia tiró de la mano de Luna y fue directa al vestidor.
—¡Guau! ¿Este es el baño que tiene Yuuya? ¡Esto no se puede comparar con el del castillo real!
—No estoy segura de si el baño de Yuuya es mejor que el del castillo real. Se está volviendo cada vez más un misterio…
Lexia y Luna entraron en el baño que Yuuya les había preparado, y luego se dedicaron directamente a disfrutar de un baño relajante.
—…Se siente tan bien. Como pensaba, el baño de Yuuya es el mejor después de todo…
—Se siente muy bien… y Luna tiene razón, siento que mi poder mágico se está revitalizando…
Lexia estaba asombrada por los efectos del baño de Yuuya, pero se entregó a lo placentero que era.
—──Entonces, ¿a Luna le gusta Yuuya?
—¡Puf!
Luna escupió agua ante las palabras demasiado abruptas y se giró hacia Lexia con la cara roja.
—¿D-de qué estás hablando? Como dije antes, Yuuya y yo somos… bueno… ¡amigos!
—¿Estás segura de eso? Yo no lo vi así, ¿sabes? Sentí un ligero cariño durante tu intercambio con Yuuya. Bueno, no estoy segura de si Yuuya es consciente de eso.
—…Probablemente sea tu imaginación. Además, es normal que te gusten tus amigos.
—Ara, ¿es así? ¡Entonces no importará si me caso con Yuuya!
—¡E-eso no está bien! ¿Eh? —Luna se tapó la boca apresuradamente después de decir eso, pero ya era demasiado tarde para todo.
—Ja… si solo eres una amiga, no importaría que Yuuya y yo nos casáramos, ¿verdad? Y esa negativa tuya… no hace falta que me lo digas, ¿o sí?
—Eh…
Luna movió la boca para decir algo durante un rato, pero al final soltó un fuerte suspiro, como si se hubiera rendido.
—…Bueno, sinceramente no sé qué decir. Realmente pasé tiempo con Yuuya como compañera de entrenamiento… pero antes de atacarte, ciertamente valoraba mi tiempo con Yuuya. Sabía en el fondo de mi corazón que ese tiempo era precioso.
—¿Es así…?
Lexia asintió levemente a las palabras de Luna, y luego se quedó en silencio. Y entonces…
—…¡Sí, lo he decidido!
—¿Eh?
De repente, Lexia se levantó de la bañera y señaló a Luna con el dedo.
—¡Te declaro la guerra!
—¿De-declararme la guerra?
—¡Sí! No te das cuenta, pero si te sientes aunque sea un poco atraída por Yuuya, ¡eso significa que estás enamorada de él! Y yo también estoy enamorada de Yuuya.
—¿Q-qué querés decir con amor…?
—Luna puede negar que no está enamorada, pero yo creo que Luna está enamorada de Yuuya. Y después de esto, hagamos nuestro movimiento, ¿de acuerdo?
—¡Quiero decir! ¡Voy a hacer todo lo posible para no perder contra Luna y para que Yuuya se fije en mí! ¡No me voy a rendir, diga lo que diga Luna! Por supuesto, si consigo casarme con Yuuya, ¡entonces seré la ganadora!
—¡Qué-!
—¿Y ahora qué quieres hacer? ¿Quieres que te quite a Yuuya?
Lexia miró fijamente a Luna. Su mirada presionó a Luna, y se imaginó a Lexia y Yuuya casándose. Y por alguna razón, esa imaginación hizo que a Luna le dieran ganas de llorar, y pronunció su única emoción con claridad.
—…No quiero.
—¿Mmm?
—¡N-no quiero eso! ¡Yuuya es… e-es mío!
En este momento, Luna todavía no sabía el nombre de las emociones que habían surgido en su mente. Aun así, sabía claramente que no quería que nadie le arrebatara a Yuuya.
—¿Eso significa que vas a aceptar mi declaración de guerra?
—Dale, nomás.
Lexia sonríe ante la mirada de Luna, que está llena de una voluntad clara, a diferencia de antes de tomar el baño.
—Bien. Pues, ¡de ahora en adelante serás mi guardia y mi rival!
—Está bien. No llores cuando pierdas después, ¿eh?
──De esta manera, Luna y Lexia pudieron dejar atrás la relación de atacante y objetivo en el verdadero sentido de la palabra.
Lexia y Luna salieron del baño, y decidí discutir el futuro con ellas.
—Eh, Lexia. Ahora que Luna se despertó así, ¿qué tal si por ahora volvemos con Owen?
Vine hasta acá por el impulso, y también con las dos, Luna, la atacante, y Lexia, la princesa, pero como era de esperar, no lo explicamos con demasiado detalle. Desde el punto de vista de Owen y los demás, estarían preocupados, y más importante, quiero discutir el asunto de ir a la capital real.
—¿Eeh? ¡No! ¡Me quedo aquí! Además, las fuerzas de Luna tampoco se han recuperado del todo, ¿verdad?
—¿Mmm? Eso no es──.
—¡Cállate, Luna!
—¿Eeh…?
Luna estaba completamente confundida por las irrazonables palabras de Lexia. No, ¿no es eso realmente demasiado irrazonable...? Sin embargo, Lexia tiene razón. Incluso si el Jugo de Hierba Curativa Completa puede curar heridas y enfermedades, no puede restaurar la fuerza al estado original.
Lo pensé un poco, pero la mirada de Lexia me derrotó mientras me clavaba los ojos.
—…Suspiro. Entiendo. Pero a cambio, es solo por hoy, ¿de acuerdo? Ah, y asegurate de explicárselo a Owen más tarde.
—¡Por supuesto! ¡Lo logramos, Luna!
—S-sí.
—Guau.
Noche también estaba contento de estar con Luna y ladró adorablemente mientras movía la cola.
—Bueno, entonces, voy a preparar una comida para Luna para que pueda recuperar sus fuerzas lo antes posible.
Mientras decía eso, Lexia levantó la mano con un brillo en los ojos cuando estaba a punto de dirigirme a la cocina de esta casa del Otro Mundo.
—¡Sí! ¡Yuuya!
—¿Eh? Eh, ¿qué pasa?
—Déjame cocinar a mí.
—¿Eh? —No solo yo, sino que hasta Luna pone una voz tonta ante las palabras de Lexia. Sin embargo, a pesar de nosotros, Lexia estaba llena de entusiasmo.
—¡Si demuestro mis habilidades culinarias aquí, Yuuya se enamorará perdidamente de mí!
—Creo que se te escapan los pensamientos.
Sin importar la razón, ya me di por vencido porque Lexia dijo que lo haría y no me escucharía. Como era de esperar, no puedo quejarme a una persona de la realeza… ¿Eh?… ¿Eh? ¿No sería más descortés hacer que la realeza cocine…?
Pienso en esto y aquello, pero no sé qué es lo común en este mundo, así que decidí dejar que Lexia cocinara para nosotros, solo por esta vez. Luego la llevé a la cocina y preparé los condimentos, ingredientes y utensilios de cocina.
—Podés usar lo que quieras de lo que hay acá.
—¡Cielos! Como era de esperar, no es tan grande como la cocina del castillo, ¡pero es tan hermosa!
Aunque sea la casa del Sabio, no creo que se pueda comparar con un castillo. Después de revisar los ingredientes y utensilios, Lexia tomó las papas y las puso en la tabla de cortar tal como estaban, agarró un cuchillo y entonces──.
—¡Eii!
──Lo bajó con gran fuerza.
—¿Ara? Fallé el objetivo. Es más difícil de lo que pensaba.
—¿E-eh, Lexia? ¿Lexiaaa?
Llamé el nombre de Lexia una y otra vez con un sudor frío, pero Lexia no se dio cuenta de mi voz y siguió luchando con las papas.
—¡Cielos! ¿Por qué no le puedo dar…? ¡Ya está! ¿Ara?
—¡Hii!
El cuchillo que Lexia blandió se le resbaló por completo de la mano, pasó por mis mejillas y fue directo a clavarse en la pared. ¡Qué miedooooo!
—…Che, Yuuya. ¿Estás seguro de que es seguro dejarle la cocina a Lexia? Nos puede matar, sabés.
Luna, que se había levantado de la cama y estaba viendo la escena de cocina de Lexia igual que yo, me dijo eso mientras le temblaban las mejillas.
—¡L-lo retirooooo!
Como era de esperar, recuperé apresuradamente el cuchillo clavado en la pared y fui a persuadir a Lexia.
—¡Le-Lexia! Lexia, ¿tenés alguna experiencia cocinando...?
—¿Eh? Es mi primera vez. ¿Por qué?
—Ok, estás afuera.
¡Debería haberle preguntado primero! ¡Es mi culpa!
—Lexia, lo siento mucho, pero ¿te importaría dejarme cocinar hoy?
—¿Eh? ¿Por qué?
—Eso… quiero servir la comida rápido para que Luna recupere sus fuerzas, y como los ingredientes son todos de este Gran Nido Demoníaco, pensé que sería más rápido para mí, que estoy acostumbrado, terminarla…
—Ja, me muero de hambre. No puedo esperar a comer.
Luna asintió a mis palabras como pudo y me siguió la corriente, leyendo mi intención.
—E-¿es así? Bueno, entonces, supongo que no se puede evitar.
Lexia no pudo ignorar las palabras de Luna, que no eran tan perfectas como se esperaba, y aunque parecía reacia a decirlo, me pasó la antorcha.
—¡Pero la próxima vez cocinaré yo! ¡Ustedes dos deberían esperarlo con ansias!
—S-sí, jajaja…
—…Bueno, por ahora nos salvamos, pero parece que la princesa nos matará la próxima vez. Qué lástima.
¡No digas eso! Mirá, si aprende de un chef en el castillo o algo así, ¡probablemente estaremos bien!
Mientras intercambiaba la inevitable promesa con Lexia, rápidamente empecé a cocinar. Tengo mucho cuidado con los ingredientes, como usar carne de Rey Orco para que sea más fácil recuperar las fuerzas.
Lexia y Luna se quedaron mirándome cocinar así.
—Yuuya, incluso eres bueno cocinando…
—Cada vez entiendo menos a Yuuya… ¿cómo es capaz de hacer de todo? ¿Es realmente de la misma especie humana que nosotros?
Ugh… no estoy acostumbrado a cocinar con gente mirándome como en la excursión. Me pone nervioso… ¿hay algo malo en ello? De todos modos, quería que las dos comieran algo delicioso, así que lo preparé utilizando al máximo mi habilidad de Cocina. Después de que logré terminarlo, a pesar de estar aún más nervioso de lo habitual, puse la comida delante de ellas dos y de Noche.
—Bueno, a comer.
—¡Guau!
—¡Se ve muy bien!
—Sí… qué hambre tengo ahora.
Afortunadamente, ambas parecieron disfrutar de mi comida, y me sentí aliviado al ver que esperaban con ansias mi cocina.
—¡Mmm~! ¡Esto está realmente bueno! ¡Como se esperaba de mi Yuuya!
—¿¡Ueee!?
Mientras decía eso, Lexia me abrazó el brazo de repente. ¿Le-Lexia?
—¡O-oye, Lexia! ¡Alejate de Yuuya!
En lugar de quedarme congelado de repente, Luna apartó a Lexia de mis brazos. D-de verdad, Lexia es tan atrevida…
—B-bueno… me alegro si fue de tu agrado.
De todos modos, pensé que lo había hecho bien, pero me alegro de escucharlo de verdad. Mientras sonreía a las palabras de Lexia, Luna miraba la comida con cara pensativa.
—¿Mmm? Luna, ¿qué pasa?
La llamo, pero Luna no responde y murmura algo.
—…Tengo que evitar que Lexia se quede con Yuuya…
—¿Mmm?
—¡Yu-Yuuya!
—¡S-sí!
Luna de repente gritó mi nombre, y no pude evitar responder enderezando mi postura. Lexia también se sorprende mientras intenta llevarse la comida a la boca.
—Yuuya… eh, ¿podés darme de comer?
—¿Eh?
—¡Oye, Luna!
—Todavía no recuperé mis fuerzas. Estoy demasiado débil para hacer nada.
—¡Mientes! ¡No es que comer tenga que ver con la fuerza física ni nada por el estilo!
—No es cierto. Si me muevo demasiado, mi herida podría abrirse. Sí, no se puede evitar. No podés culparme por esto; es natural que Yuuya me dé de comer.
No, Luna. Creo que te movías perfectamente bien antes, ¿no? Te moviste más que solo para comer. Mientras pensaba eso con un tic en la mejilla, Luna me miró.
—…¿No se puede?
—Ugh…
No sé si no se puede, o… bueno, si de verdad ni siquiera puede comer, entonces es porque fui yo quien le hizo daño a Luna…
—…Está bien. Dale, abrí la boca.
—S-sí. Aaah…
—¡Aargh!
Lexia estaba gritando al lado de Luna, pero no tuve tiempo de prestarle atención por la vergüenza.
—…¿Qué tal?
—…Mmm. Está bueno; esto es… muy delicioso.
Luna, que estaba disfrutando de la comida, tragó una vez y dirigió su mirada a Lexia.
—Fufu…
—¡Mukii! ¡Yuuya! ¡Yo también, quiero que me des de comer como a Luna!
—¿Eeh? P-pero… Lexia no está herida…
—¡Es una orden de la princesa!
—La realeza da miedo.
El poder político es imposible. No importa cuánto lo intente, no puedo ir en contra. Solo soy un ciudadano de poca monta. No tuve más remedio que hacer lo mismo con Lexia y con Luna, y esta vez Luna me incitó de nuevo… No tuve tiempo para comer mi propia comida. ¿Por qué tiene que ser así?
Logré que ambas comieran toda la comida, y finalmente estaba listo para empezar con la mía.
—Ya está bien, ¿no? Voy a comer ahora, esperen──.
—¡No, Yuuya! ¡Ahora nosotras te daremos de comer a ti, Yuuya!
—¿Eh?
—Así es, Yuuya. Es nuestro agradecimiento por lo de antes.
—…
No pude mantener la boca abierta ante los comentarios de estas dos. O sea, Luna. Si tenías fuerzas para darme de comer a mí, ¿por qué no comiste vos misma? A pesar de mi asombro, cada una me ofreció la comida de mi plato.
—¡Sí, aaah!
—Dale, comé.
—…Sí.
Solo voy a decir una cosa. Hoy me cansé mucho de comer.
Parte 2
Después de la comida, hubo una pequeña pelea sobre qué hacer con la cama y demás, pero como estaba mentalmente agotado, me las arreglé para superarlo y pude irme a dormir de forma segura. Y al día siguiente, descubrí que el estado físico de Luna ya estaba bien, después de haber descansado un día, así que decidimos una vez más ir al lugar donde dejamos a Owen y los demás.
Sería más rápido si nos moviéramos con magia de teletransportación, pero como Luna quería mover el cuerpo y también rehabilitarse, nos movemos a pie.
…Sinceramente, me llevé a Lexia y a Luna, la atacante, sin explicarle nada a Owen. Así que es complicado para mí darle la cara, pero solo puedo disculparme con sinceridad. Yo soy el culpable. Y no hay garantía de que Owen y los demás sigan en ese lugar.
—De verdad, Yuuya y Noche son simplemente absurdos… Pensar que pueden avanzar en la batalla con ventaja contra los monstruos de este Gran Nido Demoníaco…
—¿Guau?
Luna dice eso con una mirada algo distante en los ojos, pero… todavía no me he adentrado tanto en las profundidades de este Gran Nido Demoníaco, y para ser sincero, dado que conozco la existencia del Sabio, creo que todavía necesito entrenar. Bueno, aunque el Sabio me advirtió que no me excediera en poseer demasiado poder. Aunque, al menos quiero ser lo suficientemente fuerte como para proteger a Noche y a mis amigos.
—¡Oh, esa es la entrada!
Cuando la entrada del bosque finalmente apareció a la vista, Lexia nos lo dijo mientras señalaba alegremente.
Por el camino, nos encontramos con un grupo de Goblins Élite, pero no había monstruos cerca de la salida, y pudimos atravesar el Gran Nido Demoníaco sin problemas.
Entonces…
—¡Ah! ¡Comandante, comandante! ¡Mire, mire allí!
—¿Eh? ¡Alteza Lexia!
Oí una voz y giré mi mirada hacia ella, y vi a Owen y a los demás, tal como estaban cuando los conocí. Al parecer, habían estado esperando acá todo el día.
Cuando Owen nos vio, corrió hacia nosotros. Lexia se limitó a sonreír, mirando a Owen.
—Ah, Owen. Buenos días.
—¡No me vengas con un «buenos días» como si nada! ¡Por favor, absténgase de actuar de forma arbitraria! ¡Somos sus guardias!
Como era de esperar, Lexia se sintió mal por esta situación y bajó la cabeza obedientemente.
—Lo siento.
—¡U-um! Señor Owen. Siento haber traído a Lexia conmigo…
Cuando lo pienso con calma, es como una especie de secuestro, ¿no? ¿Está bien? Me pregunto si me acusarán de un crimen.
Cuando miré la cara de Owen con ansiedad, Owen estuvo a punto de decir algo por un segundo, pero dejó escapar un gran suspiro.
—Suspiro… hay muchas cosas que quiero decir, pero considerando la posición de la Alteza Lexia y la del señor Yuuya, habría sido difícil ir en contra de lo que dijo la Alteza Lexia.
—¡No! No fue culpa de Lexia; fue que me dejé llevar por el momento…
Owen y yo nos estábamos disculpando mutuamente, pero cortamos la conversación una vez que supimos que no iba a progresar a este ritmo.
—¡Ejem! Ah… entonces, Alteza Lexia. Me he estado preguntando desde antes, ¿quién es esa mujer de allá? Y también oí que el pequeño lobo a sus pies es el compañero del señor Yuuya, pero…
—Oh, ahora que lo pienso, no lo presenté como es debido. Este pequeño es mi familia, y su nombre es Noche.
—¡Guau! —Después de que lo presentara, Noche levantó su pata con destreza y respondió.
—…Parece ser un lobo muy inteligente. Señor Noche, gracias por salvar a la Alteza Lexia en ese momento.
—Guau.
Noche ladró como diciendo: «No te preocupes por eso».
—Bueno, realmente eres muy inteligente, ¿no…? ¿Y qué hay de esa mujer de allá?
—Sí, ella es──.
En el momento en que estaba a punto de hablar de Luna, Lexia, por alguna razón, infló el pecho y respondió en mi lugar.
—¡Ella es Luna, la asesina que me atacó! ¡Y ahora es mi nueva guardaespaldas!
—¿Q-qué?
—…Che, Yuuya. ¿Esta mujer es idiota?
Solo puedo devolverle una sonrisa forzada a Luna, que dice eso mientras se agarra la cabeza. No, no esperaba que fuera tan sincera… La expresión de Owen se congeló ante las palabras de Lexia, pero inmediatamente saltó hacia atrás con Lexia en brazos y desenvainó su espada cuando se alejó de Luna. Tomando eso como una señal, los otros soldados también desenvainan sus espadas y apuntan sus hojas a Luna.
—¡Oye, Owen! ¿Por qué sigues apuntando tu espada a Luna? ¡Bájala ahora!
—¿Qué quiere decir, Alteza Lexia? Esta mujer es la asesina que la atacó, ¿no es así?
—Sí, lo era. ¡Por lo tanto, la he contratado como mi guardaespaldas!
—¡No está nada claro cómo llegamos a ese «Por lo tanto»!
Lexia, estás omitiendo demasiadas explicaciones. Owen la está pasando muy mal con esto, ¿no? No puedo decir nada al respecto porque esta vez estoy involucrado con una de ellas.
La propia Luna, a quien apuntaban con la espada, levantó las manos con una sonrisa amarga, mostrando que no se resistía.
—Lexia. Hacé algo con ellos.
—Cielos, es demasiado problema. ¿No podés simplemente encargarte vos misma?
—¿Qué? ¿Sos idiota?
—¡Qué significa eso!
Cuando la boca de Lexia sugirió una inesperada solución física, Luna chasqueó la lengua con media sonrisa.
—¡Um, señor Owen! En cuanto a Luna, Lexia tenía razón; ahora es la guardaespaldas de Lexia, ¡así que ya no es peligrosa!
—¿Espera que simplemente crea en su palabra? Si eso es lo que buscan los asesinos, entonces la Alteza Lexia está en peligro.
—Ugh…
Realmente no tengo nada que decir sobre esta opinión tan sensata. Es lamentable, pero como guardaespaldas que se precie, las palabras de Owen son correctas. Mientras pensaba desesperadamente qué debía decir para que me creyera, Luna dejó escapar un suspiro.
—Suspiro… No puedo culparte por no confiar en mí, pero si quisiera matar a Lexia, podría haberlo hecho ayer… es exactamente lo que podría haber hecho mientras dormíamos juntas.
—¿…Alteza Lexia?
—¿Qué? Estábamos juntas en casa del señor Yuuya, así que es natural que durmiéramos juntas, ¿verdad?
—¿…Señor Yuuya?
—Lo siento.
Todo lo que puedo hacer es disculparme. De verdad, lo siento. Owen quería decir muchas cosas, pero cuando me miró a mí, a la cara de Lexia y a Luna, dejó escapar otro suspiro y envainó su espada.
—Suspiro… todavía no puedo confiar en usted del todo, pero dejaré de apuntarle con mi espada.
—¿C-comandante? ¿Está seguro?
—No se puede evitar. De hecho, si se fija en su habilidad durante el primer ataque, podría haber matado a la Alteza Lexia cuando se acostó con ella. O bien no lo hizo por el poder del señor Yuuya, o bien es como dice la Alteza Lexia. Quizá sea porque ahora es la guardia de la Alteza Lexia… sea como sea, no podemos juzgarlo ahora.
—Cielos, eres tan específico con cada detalle. ¡Luna es ahora mi guardia, así que deberías ser obediente y estar encantado! ¡Sigue siendo una asesina brillante!
—Eso fue demasiado.
Owen, que parecía completamente agotado, miró a la Alteza Lexia con cara de asombro y luego inmediatamente miró a Luna con una expresión seria.
—Bueno, entonces, suponiendo que creo las palabras de la Alteza Lexia de que usted se ha convertido en su guardia. ¿Le gustaría contarme sobre la persona que le pidió que asesinara a la Alteza Lexia?
—Mmm, no me importa.
Luna habló con sinceridad sobre los detalles del encargo, como si ya no desconfiara por completo del Gremio Oscuro.
—Sin embargo, la mayoría de la gente que hace un encargo al Gremio Oscuro oculta su identidad. Pero esta vez, fue definitivamente un encargo de un noble del reino. Al parecer, también era para ganarse el favor del primer príncipe.
—¿Qué?
—No puede ser… por qué…
Soy un completo extraño y no conozco la situación de su país, así que es difícil decirlo, pero Lexia, que hasta ahora era tan inocente, puso cara de sorpresa. El primer príncipe significa… eh, ¿el hermano mayor o el hermano menor de Lexia? No, pero… la realeza es algo complicada, así que no es como un hermano común y corriente…
—Sin embargo, en cuanto a los favores del primer príncipe, es una cuestión de especulación. En el mundo clandestino, las historias sobre el primer príncipe a menudo surgen, pero esa historia no ha sido completamente confirmada.
—¿Historia sobre qué?
—¿Mmm? Eso es, por supuesto, sobre que el primer príncipe odia a la primera princesa… es decir, odia a Lexia.
—Uh…
La expresión de Lexia se tensó cuando Luna le informó de que su hermano podría odiarla. Noche se acerca a Lexia, aparentemente preocupado, y se desliza más cerca de su pierna. Al notar a Noche, Lexia lo toma en sus brazos.
—Ah… N-Noche.
—Guau… Guau.
—…Gracias.
Aunque no pudiera entender lo que Noche decía, Lexia sonrió con dulzura, sabiendo que, de todos modos, Noche estaba preocupado por ella.
—Bueno, continuemos la historia. De todos modos, recibí un encargo para el asesinato de Lexia, y en la petición, también se incluía la información sobre Yuuya.
—¿Eh? ¿Y-yo?
Pensé que no tenía nada que ver conmigo, así que de repente me puse nervioso cuando me mencionaron.
—Sí. Sin embargo, la existencia de Yuuya no se conoce del todo; es solo información vaga que dice que hay alguien en el Gran Nido Demoníaco.
—Aun así, por qué querrían saber mi información…
Por alguna razón, Luna respondió a mis palabras con una mirada de asombro.
—¿Sabés qué, Yuuya? Lexia fue atacada una vez, antes de que yo la atacara. Parece que habían enviado a algunos profesionales en ese momento, pero entonces Lexia escapó al Gran Nido Demoníaco. Bueno, su error ahí fue que la llevaron a las profundidades del Gran Nido Demoníaco, y como era de esperar, los que fueron enviados a hacerlo nunca regresaron── sí, excepto la propia Lexia.
—Ah…
—¿Te diste cuenta? Si los monstruos mataron a los atacantes, entonces sería extraño que Lexia no fuera atacada también. ¿Quién más tendría las habilidades para esconderse en el Gran Nido Demoníaco…? Sí, no hay nadie más que Yuuya y Noche. No es normal que Lexia regresara así como si nada.
—¿Esa es una forma indirecta de decir que no soy normal?
—…Si Lexia es la única superviviente, y el hábil asesino está muerto, la única posibilidad concebible es que alguien la salvara.
Me ignoró.
—Van a asesinar a la princesa. Los asesinos deben haberlo planeado cuidadosamente, así que deben estar pensando que los asesinos separaron a Lexia y a Owen y los otros guardias. Eso les obligaría a considerar la existencia de un tercero. Podrían pensar que es un ataque de monstruos… pero entonces, como dije al principio, es poco probable que solo Lexia tuviera la suerte de sobrevivir. Después de todo, todos esos hábiles asesinos están muertos.
—U-umu…
Owen resopló ante la explicación de Luna. Siento que quiero agarrarme la cabeza. Lo que Luna dice sobre los asesinos de los que habla es probablemente de la primera vez que conocí a Lexia. No lo entendí en ese momento, pero definitivamente había sangre y carne salpicada alrededor del Goblin General. En otras palabras, eso fue…
Pensando hasta ese punto, sentí un repentino subidón de sangre.
—¿…Guau?
—¿Señor Yuuya?
—¿Eeh? A-ah, lo siento. Está bien.
Noche y Lexia se dieron cuenta de que actuaba de forma extraña y me llamaron preocupados. No voy a decir que la vida pesa diferente porque son humanos o algo así, pero sigue siendo algo que se me viene a la mente.
…No es algo que pueda decir después de quitarle la vida a tantos monstruos. Eso es lo que pensé, y aunque el shock todavía no me ha abandonado, logré recuperarme.
—Sabía que algún día la gente descubriría la existencia del señor Yuuya, pero fue antes de lo que esperaba… por esa razón, me gustaría que el señor Yuuya se reuniera con Su Majestad.
—Ah, s-sobre eso…
Las palabras de Owen me recordaron que tenía otro propósito además de enviar a Lexia y a Luna acá, y le corté las palabras con temor.
—Um… lo siento. Si nos hubiéramos ido ayer, habría estado bien…
—N-no me diga que…
Me siento aún más culpable al ver la cara de Owen palidecer mientras me mira.
—¡Lo siento! ¿Puedo tener una audiencia con el rey en otro momento? Tengo un compromiso que cumplir…
—¿Eeehh? Señor Yuuya, ¿no vendrá a la capital real conmigo?
Lexia gritó sorprendida, pero una vez que termine esta Golden Week, la escuela comenzará como de costumbre.
—¡Lo siento mucho! No sé cuándo será la próxima oportunidad… ¡pero definitivamente iré…!
Sé que es de mala educación, pero todo lo que puedo hacer es disculparme. En respuesta a mí, Owen me miró como si le hubieran drenado el alma.
—E-es… así… jaja, jajaja… si tiene otros planes, no se puede evitar, ¿verdad…?
—…Che, Lexia. ¿Este tipo está bien de verdad? Parece que se va a morir.
—Está bien. Pasa todo el tiempo.
—¿Qué significa eso…?
Luna mira a Owen con una expresión indescriptible. No, lamento mucho acumular su ansiedad…
Después de disculparme desesperadamente, Owen corrigió su postura como para recuperar la compostura.
—¡Hmph! Entonces, ¿cuándo cree que nos reuniremos la próxima vez?
—Es… es difícil de decir porque mi agenda todavía es muy incierta.
Todavía estoy tratando de averiguar cuáles serán los eventos de la escuela, también. En mi antigua preparatoria, podría haberlo predicho hasta cierto punto, pero en mi preparatoria actual, esa predicción no es confiable…
—Ya veo… Entonces me gustaría que viniera a la capital real en un momento conveniente para el señor Yuuya.
—¿Eh? ¿Está seguro? Um… ¿qué hay de la conveniencia del rey…?
No puedo ocultar mi sorpresa ante la afirmación de que podía ir cuando quisiera. Quiero decir, ¿cómo puedo reunirme con el jefe de un país sin concertar una cita?
—Puede que sea difícil decir que tiene que venir lo antes posible, pero la próxima vez sin duda le dará más tiempo, ¿verdad? No hay conflictos importantes en estos días, y la política diplomática y nacional se ha estabilizado. …Bueno, también está el primer príncipe, pero eso es una cuestión de especulación, como ella dice.
—S-sí…
¿De verdad está bien? Sin embargo, también es cierto que me ayuda.
—Bueno… lo siento mucho, pero la próxima vez visitaré a mi conveniencia.
—Umu, está bien. Si va recto por la calle de allí, encontrará la ciudad. Y si sigue el único camino que continúa más allá de eso, podrá llegar a la capital real. Desafortunadamente, no puedo organizar un carruaje ni nada por el estilo, pero…
—¡N-no se preocupe! ¡Lo siento mucho y muchas gracias!
Efectivamente, había un único camino pavimentado que llevaba en la dirección que Owen señaló. Si es un solo camino, entonces no me perderé.
—Bueno, supongo que ya deberíamos irnos. Hay mucho más que tenemos que investigar ahora.
—Dejame a mí encargarme de los que son de mi misma profesión y de estar alerta. Me han contratado para eso.
—…Contaré con usted para eso.
Me preocupaba cómo tratarían a Luna, pero me alivió ver que no parecían preocuparse por nada más que la cautela.
—Uh~… Señor Yuuya, ¿está seguro de que no puede venir?
—Uh… lo siento. La próxima vez, iré a la capital real yo mismo.
—Bueno, sería una molestia para el señor Yuuya si lo retuviera demasiado tiempo. ¡Bien, me rindo esta vez! Pero definitivamente vendrá a la capital real, ¿verdad? ¿Puede prometerlo?
—Sí, lo prometo.
Lexia asintió con satisfacción ante mis palabras, y luego se dirigió directamente al lujoso carruaje que habían preparado para ella.
Mientras Noche y yo observábamos esa escena, Luna se me acercó con nerviosismo.
—Um… Yuuya. Lamento todos los problemas que te he causado.
—Eso no es realmente una molestia… Estaba confundido y realmente preocupado por muchas cosas, pero me alivia que Luna haya podido estar a salvo así.
—Yuuya…
—¡Guau, guau!
—Noche, también… ya veo. Estabas preocupado por mí…
Luna murmuró eso suavemente como si contuviera sus palabras. Luego, mientras se preparaban para regresar, Lexia llamó a Luna desde el interior del carruaje.
—¡Luna! ¡Nos vamos a mover, así que subí al carruaje ahora!
—Sí, ya voy.
Es un intercambio corto, pero es suficiente para hacerme sentir que podrá llevarse bien con Lexia, y no pude evitar sonreír al mirarlas. Espero que lleguen a conocerse cada vez mejor con el tiempo.
Luna estaba a punto de perseguir el carruaje que comenzaba a avanzar lentamente, pero de repente se detuvo y corrió hacia Noche y hacia mí. Y entonces Luna me besó en la mejilla──.
—Yuuya.
—¿Eh? ¿¡Eeehh!?
—¡Aaaaaahhhhhh!
Oí el grito de Lexia desde el carruaje que avanzaba, pero en ese momento no pude entender para qué era exactamente.
Mientras me quedaba helado de la sorpresa, Luna se sonrojó y dijo.
—¡E-este beso es… una forma de expresar gratitud y… eh… ¡u-una declaración de guerra!
—¿Qué?
—¡No sé! ¡Averigualo vos mismo!
Tan pronto como Luna dijo eso, corrió hacia el carruaje a gran velocidad.
—¡Oye, Owen! ¡Para el carruaje ahora! ¡Yo también voy a besar al señor Yuuya!
—Ah, qué buen tiempo hace.
—¡Owennnnnnnnnn!
Aparte de la fuerte voz de Lexia, Owen dijo eso con una voz sentida y tranquilizadora.
—¡Pará! ¡Por favor, pará! ¡Y-yo también quiero besar al señor Yuuyaaaaa!
Lexia se asomó por el carruaje y extendió la mano desesperadamente. Mientras observaba la escena aturdido, toqué mi mejilla sin querer, como para confirmar la sensación que acababa de experimentar.
Comentarios
Publicar un comentario