—Perfecto. Es la primera vez que un grupo trae tantos ingredientes, y además, el de ustedes es el único en el que todo era comestible.
Como estaba previsto, le mostramos al profesor Sawada las cosas que habíamos juntado para que las revisara, y eso fue lo que nos dijo.
Bueno, es medio trampa, o fraude, qué sé yo… la verdad es que usé Análisis para revisarlo todo, pero me daba pánico que algo saliera mal, así que espero que me perdonen.
—Los otros grupos anduvieron más o menos, pero gracias a ustedes estoy más cerca de mi bono. Je, je, je…
—Ah, jajajaja…
Ante la sonrisa maliciosa del profesor Sawada, no pudimos hacer más que soltar una risa nerviosa.
—Pero no se confíen, ¿eh? La cocina también cuenta para la nota. Por cierto, ¿quién de acá sabe cocinar?
Todos me señalaron a mí.
—¿Me estás cargando?
—Para nada.
El profesor Sawada se agarró la cabeza y después me tomó con fuerza de los hombros.
—¡Tenjou, dale con todo! ¡Todo depende de vos! ¡Mi bono depende de vos!
—¡¿No podría disimular un poco sus intenciones, por favor?!
¡Se supone que lo importante es que nuestra presentación para el Festival Escolar sea más lujosa, no!
Haciendo caso omiso de mi cara de espanto, el profesor Sawada se fue a revisar al siguiente grupo.
—Uf… tengo mil cosas para decir, pero bueno, a cocinar se ha dicho.
—¡Los mandados dejalos por mi cuenta! —exclamó Akira.
—¡Y-yo puedo ayudar a servir la comida! —dijo Kaede.
—Yo me encargo de la parte de comer rico.
—Rin, vos también ayudá un poco con las tareas, por favor.
Soltando otro suspiro, me puse a revisar los condimentos y los utensilios de cocina que podíamos usar.
Tal como había dicho el profesor al principio, teníamos todo lo necesario para hacer curry, pero también habían preparado cosas para cocinar los ingredientes que encontramos en la montaña, así que no parecía que fuera a tener ningún problema.
Miré los ingredientes que teníamos y me puse a pensar…
Fritura de trucha y salmón de montaña
Ñame silvestre y brotes de colza con aderezo de trufa negra
Sopa de maitake cometa
A ese menú se le sumaría el curry.
Una vez decidido el menú, había que ponerse manos a la obra, así que fui a la zona de cocina y empecé a preparar todo.
Sinceramente, con arroz blanco solo ya estaba bien, pero como teníamos todo listo para hacer curry, decidí prepararlo igual.
No sabía muy bien cómo usar el ñame silvestre y la trufa negra, pero pensé que si los rallaba no podía salir mal. En el peor de los casos, podía rallar el ñame y echárselo al curry, onda un curry con ñame, y listo.
Además, como habíamos pescado truchas y salmones, no solo iba a hacer fritura, sino que también podía usar las espinas y demás para hacer un caldo y combinarlo con el maitake cometa para la sopa, lo cual era un golazo.
Mientras cocinaba como siempre, de repente sentí que me miraban. Giré la cabeza y vi que no solo Kaede y los demás, sino un montón de gente me observaba con la boca abierta.
—¿Mmm? ¿Qué pasa?
—N-no, es que… la destreza con la que cocinás es increíble, Yuuya-kun…
—¿Vos decís? Para mí es de lo más normal, la verdad.
Mientras charlábamos, terminé de cocinar. Esta vez no había ingredientes del Otro Mundo, así que eran platos completamente normales.
Ya los había probado un poco, y para mí estaban ricos. Lo que pasa es que los ingredientes del Otro Mundo son una locura de ricos, nomás.
—Bueno, ya está listo.
—…
Cuando les serví la comida, se quedaron todos mirando los platos, pasmados.
En ese momento, llegaron los profesores, incluyendo a Sawada, para la evaluación.
—A ver, ¿cómo van por acá…? ¡¿Y esto qué carajo es?!
El profesor Sawada abrió los ojos como platos al ver la comida que había preparado.
Atraídos por su grito, los otros profesores también se acercaron, y al ver mis platos, reaccionaron de la misma manera.
—¡Che, Tenjou! ¡¿Esto lo hiciste vos?!
—S-sí, fui yo…
—…¿Puedo probar?
—Ah, sí, preparé para que probaran.
Les había preparado unas porciones chicas para que pudieran degustar, así que se las serví.
Y entonces…
—…
—E-eh… ¿qué tal está…?
Les pregunté un poco nervioso, pero los profesores no reaccionaban.
—¡Y-Yuuya-kun! ¡¿Nosotros también podemos comer?!
—¿Eh? Sí, claro, pero…
Acepté la petición de Kaede, que ya no aguantaba más, y tanto ella como los demás se llevaron la comida a la boca como si hubieran estado esperando justo ese momento.
—…
—¡¿Pueden darme alguna reacción, por favor?!
Por alguna razón, Kaede y los demás, igual que los profesores, se quedaron congelados en la misma posición después de dar el primer bocado.
¿Será que estaba feo?
Según mi prueba de sabor, creí que estaba bien… ¿será que mi paladar está arruinado?
Mientras la falta de reacción de todos me llenaba de ansiedad…
—¡¡¡ESTÁ BUENÍSIMOOOOOOOOO!!!
—¿Eh?
Todos gritaron al unísono.
Entonces, Kaede se me acercó, toda emocionada.
—¡Yuuya-kun, qué es esto! ¡Está riquísimo!
—¿Ah, sí? Bueno, si está rico, entonc…
—¡“Rico” se queda corto!
—¿Eh?
El profesor Sawada me lo dijo con una intensidad que jamás habría imaginado de su habitual actitud apática.
—¡Escuchame una cosa! Nosotros comemos todos los días el almuerzo preparado por los chefs de primera de la academia a un precio regalado. ¡Y que aun así esto nos parezca tan delicioso…! ¡¿Vos quién sos, en serio?!
—Aunque me diga eso…
—¡Bueno, mientras esté rico, no importa!
No solo el profesor Sawada, todos dijeron que mi comida estaba deliciosa y se la comieron con ganas.
…Qué sensación tan nueva.
Hasta ahora solo había cocinado para mí, y como era para mí, nunca me había preocupado demasiado por el sabor… pero que todos me digan que está rico me pone muy contento.
Mientras todos comían con una pinta de disfrutarlo increíble, los estudiantes de alrededor nos miraban babeando.
—Q-qué rico se ve…
—No es justo… Nuestra cena es re simple, ¡¿por qué la de ellos es tan lujosa…?!
—Es bueno en los deportes, es lindo, sabe cocinar… ¡¿No será que el cielo le dio demasiados dones?!
Uhm… verlos así me da ganas de cocinar para todos, pero la verdad es que no tengo ni los ingredientes ni el tiempo…
Sintiéndome un poco incómodo, yo también empecé a comer la comida que había preparado.
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