—Bueno, ya me voy, ¿sí?
—¡Guau!
Después de decirle eso a Noche, salí de casa para ir a la escuela.
Como ya le preparé la comida y el agua, supongo que estará bien.
Quiero volver rápido. Acabo de salir de casa, pero...
Con ese ánimo deprimido, caminé por el camino a la escuela.
...Ahora que me acuerdo, la Piedra Mágica de Rango S de ayer... Eso sí que era una locura, che.
Incluso la de Rango A valía como un millón de yenes, pero la Piedra Mágica de Rango S valía ¡diez millones de yenes!
Cuando apareció de repente el fajo de billetes de diez millones de yenes, casi me caigo de culo.
El precio se disparó de golpe, pero... ¿qué diferencia había?
Entre Rango A y Rango S, ¿habrá una especie de brecha absoluta insalvable?
Además de que aumentaron los misterios, me cayó una fortuna en las manos, y ahora no me atrevo a sacar plata de la Caja de Ítems a la ligera.
No, para mí, que soy pobre, es algo muy agradecido, pero...
Mientras caminaba recordando lo de ayer, empecé a sentir un montón de miradas extrañas que últimamente se habían vuelto raras.
...En serio, ¿qué carajo les pasa? Si tienen algo que decir, díganlo claro. No, si me lo dicen, voy a llorar, pero...
—Oí, vos.
—¿Eh?
Mientras pensaba tonterías, de repente una voz familiar me detuvo.
Cuando me di vuelta hacia la voz, mi hermano menor, Tenjou Youta, y mi hermana menor, Tenjou Sora, me miraban con cara de pocos amigos.
...Uf, qué garronazo, me encontré con gente que no quería ver.
No, ya sabía que me los iba a cruzar en algún momento, pero ¿justo ahora?
Aunque me daba fiaca, pregunté de todos modos.
—¿Ehm... qué... necesitás...?
—¿Qué necesitás? Vos, hermano zafado, ¿te hacés el vivo ahora?
—...
Aunque me dijeran eso, no tenía ni la menor idea de por qué.
Cuando estaba completamente desconcertado, Sora abrió la boca con una mirada de desprecio.
—Últimamente, nuestros amigos andaban comentando. Que nuestro hermano de mierda se había vuelto súper fachero, ¿viste? Como creímos que era puro chisme, no le dimos bola, pero insistían tanto que vinimos a confirmar.
—¿Ah...?
¿Rumor? ¿Yo súper fachero? Uy, estoy re perdido.
Ah... sí.
Es cierto, mi apariencia sí que cambió un montón. Adelgacé dramáticamente.
Pero, ¿cómo carajo les voy a explicar que cambié por subir de nivel en otro mundo? Además, aunque me creyeran lo del otro mundo, a estos dos no les voy a contar nada, ni a palos.
Estos dos no solo me jodieron a mí, sino que también se burlaron un montón del abuelo.
A esa gente, a la mía... a lo del abuelo, no les voy a enseñar nada.
Mientras pensaba eso, parece que se tranquilizó, y volvió a decirme con una mirada de desprecio.
—Jum. Seguro es cirugía plástica, ¿no? Operarse la cara así... no deja de ser algo trucho, ¿viste? Y bueno, ¿de dónde sacaste la plata? ¿O vendiste tu casa? ¡Ja, ja, ja, ja, ja!
—...
No es cirugía plástica, pero...
Y encima, supongo que mi cuerpo cambió completamente, desde la estructura genética, eso me lo dice una especie de instinto.
...Youta dijo que operarse era algo trucho, pero es el esfuerzo de gente que no se resigna a no ser bonita, sino que intenta ponerse un poco más linda.
Youta lo niega y se burla.
¿Será que hay más gente que piensa como Youta? Eso es... triste.
Es que el hecho de querer mejorarse a uno mismo o querer ser lindo, creo que es algo genuino.
—Como sea, da igual. De todas formas, no hay nada en lo que vos, hermano de mierda, nos puedas ganar.
—Así es. Sos burro, y si mirás tu futuro, no tenés ninguno, ¿viste?
—No sabés estudiar, no servís para el deporte... Al final, vos sos una especie inferior, ¡menos que nosotros!
—...
Me molestaron un montón, y como todo lo que decían era verdad, no pude decir nada, solo quedarme callado.
Entonces, los estudiantes que estaban mirando nuestro intercambio en silencio como mirones, de repente empezaron a armar revuelo.
—¿Hmm? ¿Qué pasa?
Youta y Sora también se dieron cuenta del revuelo, y al inclinar la cabeza con recelo, un limusina se detuvo de repente cerca nuestro.
—¡¿Qué?!
—¿Eh?
Ante la aparición repentina de esa limusina larga que parecía que la usaban los ricos, yo también, igual que Youta y Sora, me quedé sin palabras, y entonces la puerta de la limusina se abrió y de adentro salieron dos mujeres.
Una era una mujer súper bonita vestida con un uniforme de mayordoma, y la otra mujer era――――.
—Tenjou Yuuya-san... ¿verdad?
—¿Eh?
Esa voz, la había escuchado en algún lado.
Llevaba puesto un uniforme tipo blazer de color blanco, y tenía el pelo negro azabache liso y brillante hasta la cintura.
Se podía pensar en palabras como "adorable" o "Yamato Nadeshiko" (belleza tradicional japonesa), y desprendía un aura abrumadora, algo diferente a nosotros, gente común.
...¿De qué escuela será el uniforme? En el pecho tiene un escudo con una corona y una estrella dibujadas, pero...
Mientras pensaba esas cosas fuera de lugar, Youta gritó con la voz quebrada.
—¡El u-uniforme de la Academia Ousei!?
—¿Eh!?
La Academia Ousei.
Ese nombre, incluso yo lo había escuchado de tan famosa que era esa preparatoria, y lo raro es que después de terminar el secundario, podés seguir directamente a la Universidad Ousei con un sistema de "ascensor".
Por supuesto, se centraban en el estudio, pero también asistían muchas personas que se destacaban en diversas áreas, y los graduados de esa escuela alcanzaban posiciones de primer nivel en todos los ámbitos, completamente diferente a nuestro mundo, una preparatoria que iba a toda velocidad por el camino de la élite.
Como era una preparatoria donde, si entrabas, podías decir que tu futuro estaba asegurado, todos soñaban con entrar y la tenían como objetivo.
...Bueno, justo por ser esa clase de academia, con solo pensarlo un poco te das cuenta de que entrar no era cosa fácil.
¿Por qué una estudiante de esa academia está aquí...?
Quizás mi expresión mostraba lo que pensaba, y la mujer que tenía delante sonrió con elegancia.
—Fufu. ¿No se acuerda? Antes, cuando unos hombres la estaban molestando en el supermercado...
—¿Eh? Ah... ¡¡¡AAAAAAAAAH!!!
Lo recordé.
Es cierto, antes había ayudado a una chica de unos hombres... o mejor dicho, me habían cagado a palos en su lugar.
En ese momento, como no estaba para nada acostumbrado a hablar con mujeres, ni siquiera pude verle la cara bien, pero...
—¿Se acordó?
—S-sí.
—¡Qué bueno! Y a propósito... Yuuya-san, ¿adelgazó?
—¿Eh? S-sí.
Yo pensaba que había cambiado un montón, no solo que había adelgazado, pero viendo la reacción de la chica que tenía delante, me hizo pensar que quizás solo adelgacé. No, quizás sea eso nomás.
Mientras estaba completamente confundido, la mujer con uniforme de mayordoma le dijo algo en voz baja a la chica.
—Señorita. Basta de charla y vayamos al grano...
—¡Así era!
Con una expresión como de haber recordado algo, la chica dijo eso, y luego me dijo algo increíble con una sonrisa.
—Yuuya-san ¿quiere venir a la Academia Ousei?
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