—Bueno, logramos llegar al río, pero…
—¿Y ahora qué hacemos?
Aunque habíamos llegado al río, Kaede y yo no sabíamos bien qué hacer.
Como era de esperarse de un terreno privado de la academia, había un mapa y todo para llegar al río, y la verdad es que parecía un campamento gigante.
Miré la caña de pescar que tenía en la mano y busqué algún lugar donde pareciera que se podía pescar, pero…
—…Hay mucha gente.
—…Sí, bastante.
Todos habían venido al río en busca de peces, así que quizás iba a ser un poco complicado para pescar con caña.
No es que sepa mucho, pero me imaginaba que las líneas de pescar se iban a enredar y todo eso…
Mientras miraba a mi alrededor, Kaede me preguntó:
—¿Qué hacemos? A este paso parece difícil pescar hoy, ¿será mejor que vayamos a ayudar a Rin y los demás?
—Puede ser…
Sin pensarlo mucho… o mejor dicho, casi inconscientemente, activé la skill Detección de Presencia y busqué un lugar con poca gente.
—¿Eh?
Entonces, además de sentir la presencia de las personas, también pude sentir la de los peces.
Obviamente había peces donde todos estaban pescando, pero había otro lugar donde se amontonaban un montón.
Dirigí la mirada hacia allí de inmediato y vi que era una zona bastante playita, no muy buena para pescar con caña que digamos.
Mmm… qué lástima, con la cantidad de peces que hay, y que sea difícil pescarlos…
…No, esperá un segundo.
¿No podré agarrarlos con la mano? Claro.
De repente se me ocurrió eso y me dieron unas ganas tremendas de probarlo, así que le dije a Kaede:
—Che, quiero probar una cosa, ¿te parece si nos juntamos con Rin y los demás después de eso?
—¿Eh? Por mí no hay problema, pero… ¿qué vas a hacer?
—Mirá y vas a ver.
Me subí el bajo del pantalón y me metí al río.
—¡¿Yu-Yuuya-kun?! ¡¿Qué estás haciendo?!
Kaede soltó un grito de sorpresa por mi acción.
Su voz hizo que los otros estudiantes que estaban cerca también se dieran vuelta a mirarme.
…Upa, no pensé que iba a llamar tanto la atención… pero, bueno, no importa. Ahora, a concentrarse en los peces.
Fijé mi atención en los peces que estaban frente a mí, o mejor dicho, a mi alrededor.
…Sí, parece que voy a poder agarrarlos con la mano.
Incluso teniendo en cuenta la resistencia del agua, si lo comparo con los movimientos de los monstruos de clase S, esto no es nada.
Sabiendo eso, pasar a la acción fue fácil.
—¡Hup!
Metí el brazo derecho en el agua en un instante, agarré por la nuca a un pez que nadaba tranquilamente cerca mío y lo saqué de una.
Ni cuando metí el brazo ni cuando lo saqué se agitó la superficie del agua; todo pasó en una fracción de segundo.
Miré el pez que había atrapado y asentí.
—Sí, al final pude, nomás.
—¡¿UAAAAAAAH?!
—¡¿Uh?!
Un grito de euforia repentino me hizo pegar un respingo.
Miré en la dirección de donde venía la voz y vi a los otros estudiantes que me estaban observando, ahora gritando al verme.
—¡¿Viste eso?! ¡¿Agarró un pez con la mano?!
—¡Sí, ya sé que lo agarró, pero fue tan rápido que ni le vi la mano!
— posta, fue como que de la nada ya tenía el pez en la mano…
—Sea como sea, eso no es de humanos…
Sus reacciones fueron mucho más intensas de lo que esperaba y me empezó a correr un sudor frío.
¿Tan sobrehumano fue mi movimiento? Digo, sí, mi intención era agarrar el pez rápido, pero…
Mientras pensaba en eso, Kaede se acercó corriendo, toda emocionada.
—¡Qu-qué increíble, Yuuya-kun! ¡Atrapar un pez con la mano…!
—Ah, jajajaja… Pensé que a lo mejor podía, y bueno, pude.
—…Igual que la otra vez en gimnasia, tenés unas estadísticas altísimas en todo, ¿no?
—¿Vo-vos decís?
Bueno, si se ponía a pensar en mis movimientos en la clase de gimnasia, era obvio que se daría cuenta de que mi capacidad física no era para nada normal.
—Por lo pronto, parece que con este método vamos a poder conseguir peces, así que voy a sacar un montón de una. Perdoná, Kaede, ¿podrías encargarte de meter los peces que vaya sacando en el balde?
—¡Sí, entendido!
Con el visto bueno de Kaede, me dirigí de nuevo al río para seguir pescando.
Por cierto, ya había confirmado con la skill Análisis que los peces eran comestibles, así que no habría problema.
…Ah, cuando nos juntemos con Rin y los demás, antes de mostrárselos al profesor, voy a hacerles una última revisión con mi Análisis. Así va a ser más seguro y confiable para comer.
Mientras yo estaba en mis pensamientos, muchos otros estudiantes, tratando de imitarme, se metieron en la zona playita para intentar atrapar peces con las manos, pero a todos les estaba costando un montón.
Ajeno a sus esfuerzos, yo seguí atrapando uno tras otro, y al final logré conseguir ocho peces.
—¡Volvieron! ¿Cómo les fue por allá?
Cuando regresamos a la zona de las carpas, nos recibió una enérgica Rin y la figura de Akira, tirado en el suelo con el culo para arriba. …¿Qué le pasó a Akira?
—De alguna manera pudimos pescar algo.
—¡Escuchá, Rin-chan! ¡Yuuya-kun es increíble! ¡Todos estos peces los atrapó con las manos!
—¡¿Con las manos?! Aaah… entre esto y lo de la clase de gimnasia, sos más activo de lo que parecés…
—¿?
Bueno, supongo que cuando era gordo, por más que me esforzara, nadie hubiera pensado que era un fanático del deporte. Ahora, ni idea.
—Dejando eso de lado, ¿qué le pasó a Akira?
—¿Eh? Ah… a ese dejalo, no le des bola.
—¡Qué cruel! ¡Después de cómo me explotaste!
—Ah, estaba vivo.
Akira se levantó de golpe y, mientras se tambaleaba, empezó a contar lo que había pasado.
—…Al principio todo iba bien. Aunque ninguno de los dos tenía mucha idea, juntamos algunos hongos y plantas silvestres. ¿Pero sabés qué? No sé en qué momento fue… ¡pero de repente me encontré recolectando plantas en acantilados peligrosísimos, probando hongos que no se podían distinguir para ver si eran venenosos y hasta me usó de carnada para un oso…!
—¡¿Probaste los hongos?! ¡¿Después de que el profesor nos dijo mil veces que no comiéramos nada?! ¡¿Encima había un oso?! ¡Este lugar es peligrosísimo!
¡Esto es más supervivencia de lo que me esperaba, che!
Ante mi sorpresa, Akira me sonrió sin fuerzas y levantó el pulgar.
—No-no te preocupes. Si es para que ustedes sonrían… no pasa nada, ¿no?
—¡Claro que pasa, y mucho!
¡Sobre todo lo del oso! ¿Qué se supone que hagamos con eso?
Revisé rápidamente el estado del cuerpo de Akira con Análisis, pero no detecté ningún veneno, así que parecía estar bien. Menos mal, en serio…
—Bueno, entonces, ¿nos muestran las cosas que juntaron ustedes?
—Sí, claro, no hay problema.
Con el permiso de Rin, me puse a revisar las cosas que Akira y ella habían recolectado a riesgo de sus vidas.
Trufa Negra
¡¿Una trufa?! ¡¿En esta montaña se pueden conseguir trufas?! ¡Qué tan zarpada puede ser esta academia!
De entrada nomás apareció un ingrediente increíble, pero todavía quedaban un montón de plantas silvestres.
Ñame Silvestre
¡Ñame silvestre! ¡Wow, es de verdad! Había oído que en algunos lugares lo cultivan, pero este era de la montaña.
Maitake cometa
Este era un hongo que no había visto nunca, pero como su nombre indicaba, se parecía a un maitake, aunque el tamaño del sombrero era completamente distinto.
No tenía veneno, así que no había problema.
Así fui revisando todo, pero, como era de esperar, también había algunas cosas venenosas mezcladas.
…Menos mal. Si Akira se hubiera comido eso, no habría vuelta atrás. ¡En serio que esto es peligroso! Aunque bueno, la idea es que un profesor lo revise primero, claro.
Más allá de eso, el tema es que trajeron un montón de plantas silvestres que, sinceramente, no tengo ni idea de cómo cocinar.
—Che, ¿cuántos de acá saben cocinar?
—…
—¿Me estás cargando?
Ante mi pregunta, los tres desviaron la mirada. Parece que el único que sabía cocinar era yo. No me la contés.
Tenía muchas cosas para decir, pero por ahora, mejor vayamos a mostrarle a los profesores lo que juntamos.
Cuando fuimos al espacio donde estaban esperando los profesores, ya había gente, y entre ellos estaba la figura de Kaori.
—¡Ah, Kaori!
—¿Oh? Yuuya-san. Cuánto tiempo sin vernos. ¿Qué tal? ¿Cómo le está yendo en la vida académica?
—No, la verdad que muy bien. …Aunque no me esperaba tener que vivir una experiencia de supervivencia…
Cuando le conté lo que pensaba de verdad, Kaori esbozó una sonrisa amarga.
—Bueno, me imagino. Pero es divertido, ¿verdad?
—…Sí, tenés razón.
Es verdad que es peligroso, pero es divertido.
Eso era lo que sentía de corazón.
En ese momento, pareció que el grupo de Kaori terminó de que le revisaran sus cosas, y un miembro del equipo la llamó.
—Kaori, ya terminamos… ¡¿el Príncipe?!
—Sí, ya voy. …Bueno, Yuuya-san, con su permiso.
Kaori se dirigió hacia su compañero de equipo, que la miraba a ella y después a mí con sorpresa, y se fue en medio de un ambiente animado.
Como Kaori y yo estábamos en clases distintas no nos habíamos cruzado, pero me alegró ver que estaba bien.
Mientras pensaba en eso, Akira me habló, sorprendido.
—Yu-Yuuya-kun. ¡¿Vos conocés a la mismísima Kaori-sama?!
—¿Eh? ¿Ka-Kaori-sama? Bue-bueno, sí… de hecho, fue gracias a Kaori que terminé viniendo a esta academia…
Como no tenía por qué ocultarlo, le conté la verdad, y Akira se me acercó con una intensidad que parecía que se iba a poner a morder un pañuelo.
—¡Qué envidia! ¡Te envidio, te juro! ¡Ser amigo de la Princesa Kaori…!
—¿Pri-princesa?
Como no entendía nada de lo que pasaba, Rin me lo explicó, con cara de resignación.
—Dejando de lado a este boludo, Kaori-san es la hija del director de la academia. Por su elegancia y su amabilidad, le dicen la Princesa.
—Ah, mirá vos…
Es verdad que tiene como un aire de nobleza.
Y a pesar de eso es muy accesible… pensándolo bien, es una persona increíble.
Mientras reflexionaba sobre eso, le entregué a los profesores las plantas silvestres y demás cosas que habíamos recolectado para que las revisaran.
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