—¡¿Q-Qué, el Sabio...?!
Estaba pasmado frente al libro que tenía en la mano. Porque el Sabio que estaba escrito ahí era, seguramente, el antiguo dueño de nuestra casa que uso en el Otro Mundo. Es más, sin la ayuda del Sabio, con esas armas, armaduras, un montón de materiales descomunales, incluyendo la Hierba Curativa Completa, podría decirse que no hubiera podido hacer nada. Para empezar, sin la capacidad de barrera de esa casa, el Otro Mundo y mi casa no se habrían conectado y habría muerto en el instante que salía por la puerta. Un libro de ese Sabio... Y encima dice "Al que ha llegado hasta aquí"...
Abrí el libro con un poco de temblor. Entonces, decía así:
Al que ha llegado hasta aquí ~Sabio~
Bien... de repente, pero voy a contarles una vieja historia. La historia de mi pasado. Será aburrida, pero por favor, escúchenla.――――Yo podía hacerlo todo. Sí, desde que nací... no había nada que no pudiera hacer. Magia y espada, cocina y canto, pintura y herrería... Realmente podía hacer cualquier cosa en este mundo. Y además, tenía el poder suficiente para dominarlas. Como resultado, mientras estaba vivo, puse un pie en el Dominio Divino. Uno de los pocos acontecimientos que me asombraron fue que los propios dioses me invitaron a convertirme en uno de ellos. Ahora, otros habrían aceptado encantados esa propuesta. Después de todo, al aceptarla, te unías felizmente a la compañía de los dioses y obtenías la inmortalidad. Aunque pudiera resucitar a los muertos, ni siquiera yo, el gran yo, podía ser inmortal. Pero... me negué. Los que me rodeaban se sorprendieron, y algunos incluso me insultaron por ser arrogante. Aun así... me negué.――――He hablado largamente hasta ahora, pero a ti, que estás leyendo este libro, quería decirte algo. Tenés la fuerza suficiente para llegar a este lugar. Vos tenés esa fuerza... y eso es increíblemente peligroso. Tu poder es inmensamente mayor de lo que crees. Especialmente entre los humanos. No sé qué pensás de las otras personas. No lo sé, pero eventualmente hará que la gente a tu alrededor te tema... como a mí. Puede que sea entrometido, pero como tu predecesor, no quiero que sigas un camino como el mío. ...¿No te dije por qué me negué a ser dios? Fue porque... quería morir como un humano. Yo, que podía hacerlo todo y alcancé a los dioses estando vivo... solo podía morir como un humano de esta manera. No quiero que vos sigas el mismo destino. Aunque sea muy egoísta de mi parte.
—――――
Terminé de leer hasta ahí y me sorprendió la amabilidad del Sabio. En la imagen que tenía de él, como era alguien que construyó una casa en lo más profundo de ese bosque, creía que era una persona a la que no le interesaban los demás y que solo le importaba él mismo. En realidad... justo porque podía hacerlo todo, fue una persona lamentable que estaba más sola que nadie y perdió la forma de morir como un humano, salvo por el fin de su vida.
Si lo que decía el Sabio era verdad, mi fuerza debe ser bastante poderosa entre los humanos. Si seguía así, como dijo el Sabio, quizás la gente a mi alrededor me temería.
...Eso no lo quiero. ¿Pero qué puedo hacer...?
Mientras pensaba en eso, seguí leyendo el libro y había una continuación.
Me expresé de forma un poco intimidante, pero la solución a esto es sorprendentemente sencilla... excepto para mí. La respuesta es conseguir personas en las que confiar. Pueden ser amigos, amantes o padres. Creá lazos con personas que se queden a tu lado aun después de que les muestres todo. ...Yo era bueno para construir relaciones humanas en la vida, pero no pude encontrar a alguien así, a quien mostrarle todo. Si tenés tiempo, no tengás miedo, buscá a esas personas con una actitud positiva.
—U-Uhm...
Sí, bueno... supongo que es así... Pero yo, hasta hace poco, ¡era una persona sin amigos, ¿entendés?! Siento que la vara está bastante alta... El Sabio, ¿no estará pensando según su propio estándar?
Hmm... Parece que fue una charla un poco difícil para vos.
¡¿Me está leyendo la mente?!
Como agradecimiento por llegar hasta aquí, y aunque parezca una disculpa... anotaré una cosa que vos quieras saber en este libro.
—¡¿Eh?!
Solté un grito extraño al ver las letras escritas. Q-Qué, ¿algo que quiero saber...? O sea, ¡parece que realmente me está leyendo la mente! Sinceramente, si me preguntan de repente, no se me ocurre nada al toque. Hay demasiadas cosas que quiero saber.
...Pero si tuviera que decir algo que quiero saber ahora...
—Magia... supongo...
Desde que vine a este mundo, nunca usé magia, aunque la vi. Por eso, la anhelo. Pensar en poder hacer salir fuego de mis manos, o cosas así, me emociona un montón.
Mientras pensaba eso, se escribieron nuevas letras en la página que hasta hace un momento estaba en blanco.
Parece que querés saber sobre la magia.
—¡Te juro que me está leyendo la mente!
En mi interior se convirtió en una certeza.
Ignorándome por completo, el libro empezó a emitir un brillo repentino.
—¡¿Q-Qué es esto?!
Eventualmente, la luz cesó y apareció una continuación de las letras anteriores.
He puesto toda mi teoría mágica. Parece que no tenés ningún conocimiento sobre magia, así que está escrito detalladamente desde lo más básico. Podés estar tranquilo.
Parecía que el Sabio lo sabía todo sobre mí. Pasé las páginas para confirmarlo, y tal como dijo el Sabio, estaba repleto de información sobre magia. Después de echarle un vistazo rápido, miré la última página y terminaba con las palabras del Sabio.
……He hablado mucho, pero quiero que vos, que estás leyendo este libro, seas feliz. Ya es suficiente con que haya existido un ser que, aunque humano, no lo fue... Habrá momentos difíciles y sin vuelta atrás en tu vida. Justamente por eso, viví tu vida sin arrepentimientos. Si este libro te sirve de algo, seré feliz. Que la felicidad te acompañe en tu vida ~Del Sabio~
—...Gracias, Sabio. Vos también, que descanses en paz...
Guardé el libro en la Caja de Ítems y junté las manos frente a los restos. A mi lado, Noche me imitaba, cerrando los ojos e inclinando la cabeza.
Después de un rato, levanté la cara y le dije a Noche.
—¡Dale, Noche... hoy volvemos a casa!
—¡Waf!
Noche inclinó la cabeza como diciendo "¿Ya está?".
—Sí. Por hoy ya está. Más bien, quiero leer el libro que me dejó el Sabio ahora mismo. Quizás vos también puedas usar magia.
—¡Wann!
Noche asintió feliz y, igual que al venir, se puso a la cabeza y volvimos caminando a casa.
Mientras Yuuya conseguía el libro que el Sabio había dejado, en el mundo exterior, la conversación giraba en torno a cierta persona.
—Che, ¿viste la CutieBeauty de este mes?
—¡La vi, la vi! ¡¿Quién es el chico que estaba al lado de Miu?!
—Parece que es alguien normal, pero... ¡es súper facherísimo!
—Se supone que esa sesión fue en el centro comercial de acá cerca... ¿Será de por acá?
—Me pregunto a qué secundaria irá.
――――Exacto, se había lanzado la revista de moda que usó las fotos de Yuuya con Miu, la modelo. Justamente porque aparecía Miu, una modelo en pleno ascenso, había muchísimas compradoras, principalmente mujeres jóvenes, pero ellas se habían quedado prendadas de Yuuya, que aparecía en una foto con Miu dentro de la revista.
Las compradoras no eran solo las que no conocían a Yuuya, sino también las que sí lo conocían.
—¡¿Este es Yuuya?!
—¡No jodas, ¿en serio?!
—¡¿Él es el estudiante transferido del que hablan?!
Al darse cuenta, el tema de conversación ya no se limitaba solo a las compradoras, sino que incluso llegó a ser comentado en la televisión.
Qué le esperaba al día siguiente al ir a la escuela... Él, que leía el libro que recibió del Sabio con alegría, aún no lo sabía.
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